15 de agosto de 2011

Capítulo 1

Piii, piii, piii
Me giro y con la mano apago el despertador. Las 6:30 de la mañana. Me estiro en la cama y de pronto siento un fuerte dolor en el estómago, corro al baño y vomito toda la cena de anoche.
- Bells, ¿estás bien? me dice mi padre tras la puerta.
- Si papá, sólo me sentó mal algo de lo que cené anoche.
- Está bien, me dijo como si no se lo creyera mucho. Ha llamado Emmett y dice que estará aquí como en media hora. Yo me marcho ya. Nos vemos allí.
- Bien, luego nos vemos papá.
Después de vaciar mi estómago de nuevo, me puse mi uniforme y me fui a la cocina a intentar comer algo. Mientras tomaba un zumo y unas galletas, pensé en lo bien que me había ido a lo largo de mis 24 años. Era agente de policía, al igual que mi padre, en el pueblo donde siempre había vivido, Forks. Este pueblo me había dado de todo, desde mis mejores alegrías hasta mis peores recuerdos.
Siempre he vivido con mi padre. Es la mejor persona que conozco. Todo lo que soy se lo debo a él. Mi madre murió cuando yo tenía un año, tuvo un accidente de coche, se salió en una curva, según me contó mi padre había nevado mucho en esos días, y ella perdió el control del coche. Después del accidente, Charlie, mi padre, se hizo cargo de mí, él sólo. Se lo debo todo.
Terminé de desayunar y cuando estaba lavando el vaso, escuche el claxon de un coche, miré por la ventana de la cocina y allí estaba Emmett, mi compañero. Es un chico encantador, mide aproximadamente 1,85, lleva su pelo negro muy corto y detrás de todo ese músculo está la persona más sensible que conozco.
Le saludé desde la ventana, me fui hacia el armario donde guardaba mi cinturón con el arma y fui hacia el coche cerrando la puerta tras de mí.
- ¿Qué te pasa cuñadita? Estás más pálida de lo normal. ¿Nervios por la boda?. ¡No me digas que vas a dejar a Eddy plantado!! me dijo según abría la puerta del copiloto para entrar.
- ¡No seas tonto Emmett!, le dije un poco molesta. Es sólo que algo de lo que cené anoche no me ha sentado bien. Te aseguro que no voy a volver a comer nada que haya sido preparado por la duende de tu hermana, le dije con una mueca en la cara.
- ¡Ya sabes!! Alice se cree que es una gran chef, y creo que tú eres la única que se atreve a comer lo que ella prepara, dijo burlándose.
- Si, como sea, pero no voy a volver a hacerlo, te lo aseguro.
- Jajajaj, no sé por qué no te creo. ¿Estás lista para tu último día como agente Swan? Me dijo mientras arrancaba el coche.
- Joder Emmy, cualquiera que te oiga se va a creer que hoy es mi último día de vida!! Le dije riéndome.
- Jajaja, muy graciosa, me dijo con sarcasmo. Sabes a lo que me refiero en dos días formarás parte del "Clan Cullen" dijo con una gran sonrisa.
- La verdad es que estoy algo nerviosa, ya sabes que no me gusta mucho ser el centro de atención, pero conociendo a Alice, Rose y a tu madre creo que va a ser más de lo que quisiera.
- No te preocupes pequeña, yo te protegeré de esas arpías, dijo con tono misterioso.
- ¿Qué planean Emmett? Le dije levantando una ceja.
- Nada, nada… dijo levantando una de sus manos a modo de defensa.
- Ya sé que planean secuestrarme desde esta noche, dicen que necesitamos estar sólo las chicas.
- Ya, eso me dijo Rose anoche, pero no te preocupes, seguro que no es para tanto. Sabes, me dijo cambiando de tema, quien iba a decir que la pequeña Swan que conocí hace 10 años, se va a casar con mi hermano mayor en 2 días.
- Eh!! Me ofendes!!! le dije haciéndome la dolida.
- Ya sabes a lo que me refiero Swan. Cuando recuerdo la primera vez que nos vimos en el instituto todavía me rio al recordarlo.
- Jajajaj, la verdad es que la cara que puso Lauren
- No me refería a la cara de Lauren, sino a la tuya dijo riéndose a carcajadas.
- Es que dabas miedo Emmett, le dije riendo también.

Flash back
Había bajado del coche de mi padre que me había llevado al instituto como todos los días, cuando sin darme cuenta de que había hielo en el suelo, me resbalé y me caí, y para colmo, todas las personas que estaban el aparcamiento del instituto vieron mi gran llegada. De pronto vi una chica bajita con el pelo negro y corto tendiéndome una mano para ayudarme a levantarme. Le miré y le dije:
- Ya te puedes reír si quieres, no hace falta que me ayudes a levantarme, le dije tímidamente.
- ¿Porque me iba a reír de ti? ¿Te has hecho daño?
- No…., le cogí la mano y me levanté. Muchas gracias, es que lo normal es que se rían de mi torpeza.
- Pues yo no soy así, dijo encogiéndose de hombros, por cierto mi nombre es Alice Cullen
- Isabella Swan, pero prefiero que me llamen Bella, le dije con una sonrisa.
- Muy bien Bella, ¿qué clase tienes? Yo tengo Ciencias y… como hoy es mi primer día me gustaría saber si….
- No te preocupes Alice yo también tengo Ciencias, te acompaño, y con un poco de suerte estamos juntas en más clases, le dije dándole una pequeña sonrisa.
- Eso sería genial!! Dijo con mucho entusiasmo
Fuimos hacia dentro del instituto cuando de pronto me choque con alguien y mis cosas cayeron al suelo
- Eh!! Si no podía ser otra que la estúpida de Swan, dijo una voz que reconocería en cualquier parte, Lauren Mallory, "la chica popular” del instituto, ¿es que no miras por dónde vas? Dijo irritada. Pero si está con ¡¡ pulgarcita!! Dijo riéndose mirando a Alice.
- Perdona Lauren, le dije apretando los dientes para controlar mi mal humor, está bien que te metas conmigo y que me insultes, porque estoy acostumbrada e ignoro tus comentarios, pero a Alice…
- A Alice ¿qué? Me dijo encarándome
- Que con ella no te metas porque..
- ¿Porque qué? ¿Qué me vas a hacer Swan?, me dijo levantando su cabeza
- Ella no lo sé, se escucho la voz de un chico detrás de mí, pero yo te puedo hacer la vida imposible “niñita”. Y si te metes con mi hermana y con… ¿Cuál es tu nombre? Me preguntó
- Bella, le dije bajito
- Pues eso que si te metes con Alice y con Bella, tendrás que responder ante mí, dijo sacando pecho.
A Lauren le cambió la cara, recogió sus cosas y salió corriendo en dirección contraria en la que estábamos. La gente que estaba a nuestro alrededor comenzó a murmurar entre ellos hasta que el chico que nos había defendido dijo:
- ¿No tenéis nada mejor que hacer que murmurar y mirarnos? Dijo en voz bastante alta y amenazante.
La gente que estaba a nuestro alrededor comenzó a moverse y a marcharse, supongo que a sus clases.
- ¡Emmett, eso ha estado genial! Dijo Alice dando saltitos.
Yo me quedé mirándole, era enorme, medía al menos 1,80 con unos músculos enormes, y eso que debía de tener uno 15 o 16 años .Normal que la gente se asustase cuando le veía. Debí de tener cara de idiota, porque Alice me dio un pequeño empujón para que dejase de mirarlo.
- Bella, me dijo Alice, este es mi hermano Emmett, y no te va a comer me dijo burlándose
- Hola Emmett, le dije algo asustada
- Hola Bella, me dijo. Gracias por defender a Alice, esa chica es….
- Insoportable, no le deje terminar
- Jajajaja, si eso. Pero de verdad gracias por defender a Alice, es mi hermana pequeña y tengo que cuidar de ella, ya sabes, dijo con una gran sonrisa que hacía que se le marcasen los hoyuelos.
- No lo sé, pero tenía que hacerlo, Lauren no tiene derecho a meterse con todo el mundo, dije encogiéndome de hombros.
- Creo que los tres nos vamos a llevar muy bien, pero que muy bien dijo Alice muy seria.
Fin Flash back
Después de recordar durante unos minutos cómo nos conocimos, llegamos a la comisaría. Aparcamos el coche y nos dirigimos hacia la puerta de entrada. Una vez dentro vi a mi padre que estaba en su despacho hablando por teléfono. Se le veía alterado. Colgó el teléfono de golpe y nos llamó a Emmett y a mí.
- Chicos, dijo serio. Tengo algo importante que deciros.
- Dinos Charlie, dijo Emmett
- James, se ha escapado de la cárcel de Port Angeles, dijo mirándome
- ¡QUE!!!, ¿pero qué ha pasado? preguntó Emmett gritando.
- No saben cómo ha pasado, simplemente me han llamado para que estemos preparados por si …..
- Por si quiere terminar lo que empezó, dije seria
- No te preocupes Bells, no creo que vuelva por aquí, no se atreverá. De todas formas nosotros te protegeremos, verdad Emmett, dijo mi padre asustado.
Flash back
- Emmett, de verdad tenemos que parar a comprar esa hamburguesa ¿ahora?
- Sip, pequeña compañera, el gran Emmett pide alimentarse, dijo señalando su estómago. Además no tenemos ningún aviso, y no creo que en el gran Forks pase nada interesante en 5 minutos.
- Está bien, dije resignada. Pero si tardas más de 5 minutos entraré a por ti, le dije apuntándole con el dedo.
- Si, si, enseguida vuelvo, ¿Quieres una?
- No, pero gracias.
Mientras Emmett iba a por su hamburguesa baje del coche para estirar un poco las piernas. Me fije en un grupo de tres chicos que estaba en el parque de al lado. Iban vestidos los tres de negro, estaban sacando algo de una mochila, y estaban hablando entre murmullos. Uno de ellos miró en mi dirección y pareció asustarse. Decidí acercarme a ver que pasaba. Justo cuando estaba a unos escasos dos metros, uno de ellos se separó un poco del resto y dijo:
- Yo no he hecho nada agente. Y salió corriendo.
De pronto otro de los chicos se abalanzó rápidamente sobre mí y me golpeó fuertemente en la cabeza. No me dio tiempo ni a defenderme ni siquiera a sacar mi arma. Comencé a marearme. Sentía como era arrastrada y golpeada. No sabía dónde me llevaban. Sólo sentía grandes golpes por todo mi cuerpo. De prontosentí un gran peso sobre mi cuerpo y algo frio presionando mi cabezo.
- ¿No quiere mirarme agente?, dijo una voz fría en muy cerca de mi oído.
- James, yo creo que…
- Cállate!! Grito fuertemente, sino quieres verlo vete!! Yo solucionaré esto.
Sentí como algo presionaba fuertemente mis manos que estaban por encima de mi cabeza. No podía abrir los ojos.
- Bueno agente, creo que nos hemos quedado solos, dijo intentando ser seductor.
- No te atrevas a tocarme, le dije con las pocas fuerzas que me quedaban.
- ¿Qué va a hacerme agente? Dijo acercando su cuerpo más al mío.
- Te juro que te mataré, le dije con asco
Más fuertes golpes fueron a parar a mi cara y mis costillas respectivamente. El dolor se estaba haciendo cada vez más insoportable. Me sentía muy mareada.
- Creo que no estás en situación de amenazar a nadie, ¿no te parce? Dijo enfadado. Creo que te voy a dar lo que más deseas. Verás cómo te va a gustar, dijo recorriendo mi cuerpo con mi arma.
- No me toques!! Dije lo más fuerte que pude.
Más golpes eso es lo que recibía, hasta que me golpeó en la cabeza con mi arma. No recuerdo nada más.
Fin flash back
- No te preocupes papá, dije intentando consolarlo.
- Cómo no me voy a preocupar Bells, si Emmett no llega aparecer, no sé lo que hubiera pasado, dijo en voz cada vez más baja.
- Bueno, que tenemos para hoy Jefe, dijo Emmett cambiado de tema al ver la situación tan incómoda que se había creado.
- Pues cómo hoy es el último día de Bella, hasta que vuelva de sus vacaciones en 1 mes, creo que sólo actualizareis los informes, y si sale algún aviso atenderlo. Nada fuera de lo normal, dijo mi padre algo triste.
- Bien, dije dirigiéndome hacia la puerta del despacho de mi padre para salir.
- Bella espera, quisiera hablar un momento contigo, a solas, por favor.
- Emmett, ¿te importaría empezar con el papeleo del robo en el almacén de los Newton?, ahora voy a ayudarte ¡vale!, dije a mi amigo mordiéndome el labio.
Una vez que Emmett se marchó, me senté en una de las sillas del despacho de mi padre y le miré. Estaba nervioso.
- Bells, sabes que eres lo más importante para mi ¿verdad?
- ¿A qué viene eso ahora papá?, le dije levantando una ceja. Si es por lo de James.., no te preocupes estoy bien.
- No es eso, bueno eso también me preocupa, pero ahora es otra cosa, veras… es que se que te casas en dos días, y sé que tienes que hacer tu vida y todo eso, pero…
- Dímelo sin rodeos, que es lo que te preocupa, le dije tranquila
- Quería saber si necesitabas que te explicarse algo, no se….
- Papá no sé a lo que te refieres, pero espero que no sea…
- Si, es sobre eso, dijo avergonzado y poniéndose rojo
- ¡Papá!, no pienso tener una conversación sobre sexo contigo!!, le dije poniéndome también roja.
- Ya sé que no hemos hablado del tema abiertamente, pero ahora que te casas..
- Papá, de verdad que no es necesario, me levante de la silla, le abracé fuertemente y le di un gran beso en la frente, me acerque a su oído y le dije: Gracias por ser el mejor padre del mundo, gracias por preocuparte por mí, gracias por todo. Te quiero papá. Ah! Si le cuentas a alguien que te dije esto, lo negaré, le dije bromeando y separándome de él.
- Gracias a ti pequeña, me dijo guiñándome un ojo. Ahora a trabajar!! Dijo riéndose.
Pasamos la mañana rellenando formularios. A eso de la 1.30 del medio día, mi teléfono sonó.
- Agente Swan, dije de manera profesional.
- Humm! Cuando dices tú apellido de esa forma…, no sé lo que va a ser de mí cuando uses el mío.
- Edward, sabes que las conversaciones se graban ¿verdad? Le dije burlándome
- Mierda!!, no me acordaba, dijo en tono avergonzado. ¿Quería saber si mi futura esposa vendría a comer conmigo?
- Sabes que sí, además creo que esta noche, tu hermana, Rosalie y tu madre me van a secuestrar hasta el sábado.
- ¿Qué es lo que planean?
- No tengo ni idea, además Emmett no me ha querido decir nada.
- No creo que sea tan malo, ¿o sí?
- Espero que no, dije resignada. ¿Nos vemos en la cafetería de Sam en 15 minutos?
- Claro, yo ya estoy de camino, nos vemos ahora. Un beso preciosa.
- Un beso, hasta ahora.
Cuando colgué el teléfono miré a Emmett que me estaba mirando con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¡Qué!
- Nada, es que pones una cara de tonta cuando hablas con mi hermano…
- Pues tendrías que ver la cara de payaso que tienes tú cuando hablas o miras a Rose, le dije defendiéndome.
- Que le voy a hacer… si mi Rose es perfecta.
- Vale, vale, lo que tú digas, le dije sabiendo que esta conversación no iba a llegar a ningún lado. Emmett, me llevo el coche, que he quedado para comer con tu hermano. ¿Te llevo primero a casa? Le pregunte.
- No hace falta, Rose va a venir a buscarme, como no la voy a ver hasta el sábado… ¿Por qué será Bella?
- ¿Por qué será Emmett? Dije imitando su tono. ¿No me vas a decir nada verdad?
- Nop.
- Está bien, vaya compañero que tengo. Así no voy a poder estar prevenida de las locuras de las chicas. Dije algo enfadada
- Bella, no te enfades, no es para tanto.
- Bien, dije poniéndome de pie junto a él y estirando mi mano. ¡Las llaves Emmett Cullen!
Sonrió, cogió las llaves de su bolsillo y me las dio.
A los pocos minutos llegue a la cafetería. La cafetería de Sam, estaba a medio camino entre Forks y la playa de La Push. Era un lugar familiar y muy acogedor. Tenía una gran barra al lado derecho, sobre ella había diferentes tartas que eran preparadas por Emily todas las mañanas. Al lado izquierdo, estaban repartidas unas 8 mesas, que estaban adornadas con unos manteles de cuadros rojos y blancos y sobre ellas un pequeño florero en los que siempre había un par de flores de temporada, Emily era la que se encargaba de los pequeños detalles.
Cuando entré saludé a Sam que estaba en la barra.
- Muy buenas Sam, ¿qué tal va todo?
- Muy bien, ya sabes cómo es esto. ¿Estás lista para el gran día Bella? Me preguntó Sam
- No lo sé Sam, creo que voy a hablar con Edward ahora, y le voy a decir que me arrepiento le dije riéndome. Cuando sentí unos brazos rodearme la cintura desde mi espalda.
- ¿Te arrepientes? me susurró en el oído
- Emm!!, no sé…, me giré y le di un suave beso en los labios. No, creo que de momento no.
- ¿De momento? Me dijo levantando una ceja.
- Eh! Que aún tengo dos días para pensármelo!! Le dije haciéndome la ofendida.
- Bueno, pues tendré que convencerte mientras comemos, ¿no?
- Creo que tendrás que esforzarte bastante, le dije riéndome.
No sentamos en nuestra mesa. Es la mesa en la que nos sentamos desde que vinimos juntos por primera vez hace 3 años.
- Bueno pequeña, ¿qué tal va tu día?
- Bien, Charlie ha intentado mantener una conversación de sexo conmigo, ¡te lo puedes creer!, le dije poniéndome algo roja.
- ¿En serio? Me preguntó avergonzado.
- La verdad, es que la esperaba, lleva unos días algo raro. Me insinuaba cosas, pero hoy ha ido casi directo al grano, digo casi directo, porque estaba muerto de vergüenza.
- ¿Qué vais a tomar hoy? Nos preguntó Sam
- Yo lo de siempre, dijo Edward
- ¿Y tú Bella?, hoy Emily ha preparado un estofado de carne con verduras que dice que es estupendo.
- No!!, dije con cara de asco. En ese momento Edward y Sam me miraron sorprendidos por mi reacción. Es que anoche, Alice nos dio un estofado para cenar, y me sentó muy mal, le dije disculpándome. Creo que sólo tomaré un trozo de tarta de chocolate y un café, la verdad es que no tengo el estómago para mucho más, lo siento Sam.
- No te preocupes, te traeré la tarta entonces. Y con eso se marchó.
- ¿Estás bien pequeña?, me preguntó Edward preocupado.
- Si, no te preocupes, como te dije antes me sentó mal lo que preparó la duende.
- ¿Seguro?, podemos ir al hospital después y lo miramos.
- No Edward, de verdad que estoy bien. En ese momento Sam subió el volumen del televisor.
Noticia de última hora, nos han comunicado que ha habido una fuga en la cárcel de Port Angels. Aún no nos han informado del número de personas que se han escapado. Por el momento sólo pueden confirmar a James Hunter, a continuación mostraremos una foto, si alguien lo ve que se pongo en contacto inmediatamente con la policía, se le considera muy peligroso.
Sam apagó el televisor y me miró, le miré y negué con la cabeza. Miré a Edward que tenía cara de pánico.
- Edward, estoy bien, no te preocupes. Llamaron a Charlie a primera hora de la mañana para decírselo, y ya me ha puesto al día de todo. Todo estará bien.
- ¿Ya lo sabías y no me habías dicho nada? Bella, como quieres que no me preocupe. ¿No recuerdas lo que pasó? Me preguntó nervioso.
- Edward, si lo recuerdo, y tengo cosas que me lo recuerdan, dije señalando la cicatriz de mi cuello. Pero todo está bien. Además nos casamos en dos días. Después nos vamos casi un mes de luna de miel, que por cierto no sé donde es, le dije apuntándole con el dedo intentando cambiar de tema.
- Bells, no quiero que te pase nada. No podría soportarlo, dijo triste.
- De verdad Edward, no me va a pasar nada. No volverá a hacerme daño. Te lo aseguro.
Flash back
Estaba cansada. Me dolía todo el cuerpo. Intentaba abrir los ojos pero me pesaban demasiado. Intenté prestar atención a lo que se oía a mí alrededor, pero sólo escuchaba un pequeño pitido que parecía de una máquina. Entonces comencé a recordar lo que había pasado en el parque. Los pitidos se hicieron más rápidos y fuertes. Me costaba respirar. Oí abrir una puerta y que alguien se acercaba a mí. Empecé a ponerme más nerviosa, intenté abrir los ojos, pero no lo conseguí. Alguien me agarró del brazo.
- No me toque!! Grite.
- Tranquila, no voy a hacerte daño, me dijo una voz dulce.
- No me toque!! Repetí
- Bells!! Oh hija!!, escuche a mi padre sollozando.
- ¿Papá?, no puedo abrir los ojos papá!! Le dije nerviosa
- Tranquila Bells, me dijo mi padre acercándose. Me cogió la mano y me dio un beso en la frente. Pequeña…, no puedes abrir los ojos porque los tienes muy hinchados de los golpes, pero seguro que en unos días, estarás mejor, me dijo con preocupación.
- Pa…pá, que fue lo que me …
- Emmett llegó a tiempo pequeña, me dijo acariciando mi pelo.
- ¿Dónde está Emmett?, ¿Cómo está? porque conociéndolo se sentirá fatal. Le dije a mi padre preocupada.
- Está fuera con Alice y los demás. Pero no te preocupes ahora por eso. Tienes que descansar. Mañana los podrás ver a todos, ¿no es así doctor?
- Sí, creo que será mejor que la visiten mañana, es necesario que descanse y que no se inquiete demasiado, aunque hayan pasado ya dos días acaba de despertar. Dijo esa dulce voz.
- Bells, ya has oído al doctor, debes descansar, por la mañana podrás hablar con Emmett y ver a los demás, ¿te parece?
- Si, le dije a mi padre, y comencé a sentirme muy cansada.
Al cabo de un tiempo, no sé cuantas horas o minutos, me desperté. Escuchaba a gente murmurar a mí alrededor. Intenté abrir mis ojos, y poco a poco lo conseguí, pero no podía ver con claridad. Pude distinguir a Alice, Rose y Esme que abrazaba a Emmett, que estaba con lo que parecía lagrimas por sus mejillas.
- Emmett, no llores, que ya estás mayor para eso le dije con un intento de sonrisa en mi cara.
- Bella!! Grito. Oh Bella!! Cuanto lo siento dijo sollozando, no debí…
- No digas nada Emmy, no es culpa…
- Lo siento tanto, me dijo abrazándome
- Emmett, duele, le dije
- Lo siento, dijo asustado.
- Pues… dije con una mueca
- Bella, hija, tranquila, todo estará bien, estamos aquí para lo que necesites, me dijo Esme, como siempre tan maternal.
- Hola chicas, ¿os ha comido la lengua el gato?, les dije a Alice y a Rose.
- Swan!!, No se te ocurra volver a darme un susto como este ¡entendiste!, me dijo Alice con lágrimas en los ojos.
- Ven aquí duende!!, le dije levantando mis brazos. Alice corrió a abrazarme y comenzó a llorar más fuerte.
- Bella, no sabes el susto que nos diste, has estado en coma dos días, y… dijo Rosalie.
En ese momento se abrió la puerta y entró un chico que me resultaba familiar, era bastante alto, debe de medir como 1.80, tiene el pelo color bronce algo despeinado, y unos ojos verdes que miraban la escena de Alice abrazándome con una gran ternura.
- Duende!! Ten cuidado de no hacerle daño, dijo intentando recriminarla.
- Cállate Edward Cullen!!, ¿verdad que no te hago daño Bells?
- No Alice, tranquila. Pero me gustaría hablar con Emmett. Por favor, les dije mirándoles a todos.
- Bella creo que… comenzó a decir Emmett
- Emmett, quiero saberlo todo, le dije mirándolo directamente a los ojos. Él intentó apartarme la mirada. - Emmett!!, me los vas a contar ahora!! Le dije algo más alterada.
- Bella, dijo la dulce voz, creo que deberías esperar a tranquilizarte y…
Le miré de mala manera.
- Yo no pienso moverme de aquí, me dijo Alice que seguía en mis brazos.
- Me da igual quien esté aquí. Habla ahora Emmett, insistí.
- ¿Qué es lo que quieres saber? me dijo resignado.
- ¿Quién es?, ¿Dónde está?, ¿Qué me hizo?, esto último lo dije casi en un susurro.
- James Hunter. En la cárcel de Port Angels. Te golpeó hasta casi matarte. Y ...por lo que realmente quieres saber, hizo un silencio, NO, no lo logró porque llegue a tiempo.
- Gracias, dije con lagrimas.
Se hizo un incómodo silencio en la habitación.
- Buenos chicos, dijo el Doctor, creo que debéis dejar descansar a Bella y volver más tarde, tengo que revisarla.
Todos asintieron y se despidieron de mí hasta más tarde. Emmett me dijo que mi padre vendría después que había ido a hacer una declaración.
Cuando todos se fueron Edward se acercó a mi cama con una sonrisa.
- Veo que sigues con el mismo genio de siempre.
- Eso parece, le dije nerviosa, Dios que guapo que es, pensé.
- Bella, tengo que revisar las heridas, sé que no debe ser algo cómodo para ti, pero recuerda que soy tú médico, dijo medio riéndose.
- Si claro, no te preocupes, le dije. Seguro que en este momento me estaba poniendo roja como un tomate.
Comenzó a revisarme, cuando sus manos se pararon en uno de los golpes de mis mejillas sentí un cosquilleo en el estómago, ¿pero qué era lo que me estaba pasando?, Bella es tú médico, y el hermano de tus mejores amigos, céntrate, me repetía mentalmente. ¡No es el momento!
Me quede observándole mientras me cambiaba el vendaje que tenía en las costillas, realmente lo estaba haciendo con extrema delicadeza.
- Espero no hacerte daño, me dijo preocupado.
- La verdad es que no, le dije con calma. Sólo me cuesta un poco respirar.
- Eso es normal Bella, tienes dos costillas fracturadas, más los múltiples hematomas. En unos días la respiración te resultará más fácil.
- ¿Edward?, le pregunte mordiéndome el labio algo nerviosa.
- Dime, me contestó mirándome a los ojos.
- ¿He estado tan mal, ¿digo que si…?
- Has estado dos días en coma. Los golpes que has recibido en la cabeza son importantes, además del corte que tienes en el cuello, dijo mirándolo. Pero no, tu vida no ha corrido peligro, eres fuerte.
Instintivamente lleve mi mano hacia el cuello, el cual estaba tapado. ¡Qué es lo que me ha hecho!, pensé nerviosa y comenzando a hiperventilar.
- Tranquila Bella, me dijo mientras cogía dulcemente mi mano. Todo está bien ahora.
Cuando cogió mi mano me sentí más tranquila y segura. Mi respiración se fue calmando.
Terminó de reconocerme y me dijo que si todo seguía evolucionando como hasta ahora, en unos días podría marcharme a casa.
Los días en el hospital pasaron lentamente. Edward y yo cada día hablábamos un poco más, no fuimos conociendo y vimos que teníamos bastantes cosas en común, nos fuimos haciendo amigos. No nos habíamos visto mucho antes porque él había estudiado medicina en alguna parte de Europa, por lo que había venido poco a Forks, pero que al acabar, le habían ofrecido un puesto en el hospital donde trabajaba su padre.
Cuando por fin pude salir del hospital estuve unos días en casa de los Cullen por insistencia de Esme y Alice, que decían que al estar Charlie trabajando ellas podían cuidar de mí.
Las cosas entre Edward y yo cada día iban mejor. Hablábamos mucho más, compartíamos parte de las noches viendo películas o simplemente escuchando algo de música.
El cambio de los vendajes y las curas me las hacía Edward. Siempre intentaba restarle importancia a las posibles marcas y cicatrices que me pudieran quedar.
- Edward, llamé su atención mientras recogía los utensilios que había utilizado para curarme.
- Dime, me dijo con una dulce sonrisa.
- Esta herida, le dije señalándome el cuello, ¿se notará mucho?, digo cuando quites los punto, se…
Se acercó a mí, levanto su mano y la llevó lentamente hacia mi cuello. Tocó suavemente con las puntas de los dedos alrededor de ella, y mirándome a los ojos me dijo:
- Yo que tú, no me preocuparía por ello, eres demasiado hermosa.
Fin flash back
A los pocos minutos Sam nos trajo lo que habíamos pedido. A Edward le notaba algo tenso, con la cabeza agachada, estaba moviendo su comida por el plato sin comer nada.
- Edward!, le llamé, pero no me miró. Le cogí la mano por encima de la mesa. Mírame por favor! Le dije suavemente. Levantó la cabeza para mirarme a los ojos.
- Prométeme que tendrás cuidado, prométeme que estarás a salvo.
- Ed, te pido que no te preocupes. No me va a pasar nada. Además como ya te dije nos vamos en unos días, y seguro que eso será tiempo suficiente para que le detengan, le dije apretando su mano que aún tenía junto con la mía. Le di una dulce sonrisa, a la cual respondió igual, pero aún se le notaba preocupado.
- Bells!!! Se escucho fuertemente. Saludé a Emmett que venía con Rose hacia nosotros.
- Veníamos a tomar el postre con vosotros dijo Emmett con una gran sonrisa.
- Bella, ¿te encuentras bien? me pregunto mi cuñada.
- Si. Estoy bien. No os preocupéis por lo de James, lo atraparan pronto.
- ¡Eso espero!, dijo entre murmullos Edward.
- ¿Estás lista para el secuestro? me preguntó Rose con una mirada que no me gustó nada.
- ¿Qué tenéis planeado? Le dije algo nerviosa.
- Nada, lo normal. Haremos todo lo que se suele hacer unos días antes de casarse.
- Ayúdame Edward!, le dije poniendo cara de terror.
- Muy graciosa Bella. No va a ser tan malo. No te arrepentirás, dijo burlona. Nos lo pasaremos muy bien.
- No te preocupes hermanito, yo sé todo lo que tienen planeado hacer. Nosotros tampoco nos vamos a quedar atrás. Creo que Jasper ya tiene contratada a la stripper, dijo Emmett.
- Stripper!! Dije algo alto.
- No pensabais que vosotras ibais a ser las únicas que os ibais a divertir ¿no? Me contesto mi amigo.
Edward y yo nos miramos. ¿Qué tendrían planeado?
- ¡Hola chicos! Dijo una voz familiar detrás de mí. Me giré y allí estaba Jake.
- ¡Hola Jake! ¡Qué alegría verte! Le dije levantándome para abrazarlo. Escuche un bufido, creo que por parte de Edward.
- Estaba por aquí y al veros pues…, sólo quería saludar, dijo algo nervioso.
- No te preocupes, tranquilo le dije para que se sintiera más cómodo. ¿Qué tal está tu padre? hace bastante que no lo veo. Espero veros el sábado, le dije.
- Está cómo siempre, ya lo conoces, protestando por todo, dijo más animado. Y en cuanto a lo del sábado ¡claro que estaremos, no nos lo perderíamos! Dijo sonriendo. Por cierto Bella…
Ring, ring, ring..
- Perdona Jake, le dije sacando mi teléfono del bolsillo del pantalón. Miré la pantalla y suspiré al ver de quien se trataba “Alice”. Descolgué.
- ¡Isabella Marie Swan! ¿Cómo no me has llamado para decirme que “ese” se ha escapado de la cárcel? Me dijo gritando, tuve que apartarme el teléfono un poco.
- Alice no me grites, dije tranquilamente.
- ¿Estás bien?, ¿quieres que quedemos para hablar?, Bells ¿me estás escuchando?
- Si Alice te estoy escuchando. Estoy bien, no hace falta que quedemos, además tengo que ir a trabajar, le dije manera calmada.
- ¿Seguro que estás bien?, ¿está Emmett contigo?, Charlie te pondrá vigilancia o algo ¿no?..
- Alice!! Le grite, intentando llamar su atención. Se calló. Escúchame duende, estoy bien. Emmett está conmigo, y Charlie no me va a poner vigilancia, porque aunque pensara en hacerlo no se lo iba a permitir. Además no pienso dejar de hacer mi vida porque James esté fuera de la cárcel. Soy policía ¿lo recuerdas?
- Si pero…
- Nada de peros Alice, de verdad que no quiero pensar en ello, cosa que deberíais hacer todos, dije mirando a las tres personas que tenía al lado. ¡De acuerdo!
- Está bien, dijo resignada. Por cierto, esta noche es noche de chicas!! dijo toda entusiasmada.
- Si ya lo sé. Rose está aquí conmigo.
- Nos vemos esta noche. Un beso Bells. Y cortó la llamada.
Negué con la cabeza mientras guardaba el teléfono en el bolsillo del pantalón. Me resultaba sorprendente la capacidad que tenía Alice para pasar de la preocupación al entusiasmo. Mi amiga era única. Miré a Jake que me miraba sorprendido.
- Lo siento Jake era Alice, ya sabes como es.
- No te preocupes, yo ya me voy. Bueno nos vemos, me dijo dándome un sonoro beso en la mejilla. Y se fue.
Volví a sentarme. Edward me miraba con una ceja levantada.
- ¿Qué pasa? Le dije a Edward.
- ¿Le invitaste a la boda? Me preguntó sorprendido.
- ¿Por qué no iba a hacerlo? Le pregunté también levantando una ceja.
- ¿Qué tal está la comida? Preguntó Rose para cambiar de tema.
- Estaba bien hasta que apareció el de siempre, dijo Edward algo molesto.
- Edward, cuantas veces te tengo que decir que es como de mi familia, que su padre y Charlie son amigos desde pequeños, le dije ya desesperada. Siempre tenía que pasar lo mismo cuando veía a Jake.
- Bien, dijo cortante.
- Bella, creo que tenemos que irnos ya. Es algo tarde, dijo Emmett.
- Si tienes razón, le contesté mirando el reloj. Terminé mi café y me levanté.
- Bella, Emmett ya tiene instrucciones de donde te tiene que llevar cuando terminéis. Por la ropa no te preocupes que Alice ya se ha ocupado de todo, dijo Rose con una enorme sonrisa en su rostro.
- Te espero fuera Bells, dijo Emmett con Rose cogida de la mano.
Asentí. Miré a Edward, aún seguía algo serio. Me acerqué a él.
- Bueno señor Cullen, creo que ya no le veo en casi dos días, no me va a dar nada para que no me olvide de usted, le susurre en su oído. Sentí como se estremecía.
Puso sus manos en mi cintura, me atrajo hacia él, y me miró a los ojos.
- Lo siento pequeña. Siento haberme puesto así.
- No pasa nada, le respondí a medida que me acercaba más a él, pero tienes que entender que Jake es parte de mi familia.
- Lo sé, lo que pasa es que me cuesta un poco, no me gusta cómo te mira, y yo…
- Te quiero Cullen, con tus celos y todo. Cogí su cara entre mis manos y lo besé. Él lo acepto gustoso.
- Yo también te quiero Swan, me dijo contra mis labios.
- Me tengo que ir Edward.
- Lo sé, me dijo apoyando su frente en la mía. Cuídate, recuerda que me lo has prometido, dijo sonriendo.
- Descuida, tengo una cita el sábado. Me dio una gran sonrisa. Nos dimos un corto beso y me fui a encontrarme con Emmett.
_____________________________________________________________________________
- Llegas tarde, ¿ya la has visto?
- Si, le contestó
- Seguro que está muerta de miedo, dijo con aires de grandeza
- No sé qué decirte, está demasiado emocionada por su boda.
- Eso ya lo veremos…
- No sé si esto que estamos haciendo sea lo correcto, yo…
- ¿Vas a olvidar todo lo que te ha hecho?, ¿no recuerdas como te mira?, ¿creía que ya tenías todo claro?, le dijo con autoridad.
- Yo no lo he olvidado, dijo apretando los dientes fuertemente.
- Pues espero que no se te olvide, esta noche se llevará a cabo todo según lo previsto. Vete ya. Que no te vea nadie al salir. Ten tu teléfono a mano para que pueda contactar contigo.
- Está bien, le contestó según salía por la puerta.
_________________________________________________________________________

No hay comentarios:

Publicar un comentario