15 de agosto de 2011

Capítulo 2

Cuando llegué al coche, Emmett estaba hablando con Rosalie, nos despedimos de ella y nos fuimos a la comisaría.
Una vez dentro nos fuimos a nuestro sitio para terminar algo de papeleo.
- Emmett, ¿terminaste el informe del robo en el almacén de los Newton?
- De eso quería que habláramos, hay cosas que no encajan. Mike me ha traído el parte que han presentado al seguro, y parece que no han robado nada, simplemente hubo algunos destrozos.
- Supongo que será algún tipo de diversión. Creo que podemos ir a investigar a los de siempre, ¿Qué te parece?
- Creo que el grupo de Erick puede estar metido en esto, a esos chicos le gusta buscar diferentes formas de divertirse, dijo moviendo la cabeza de forma negativa.
- ¡Emmett!, le llamó Charlie que ya estaba junto a nuestra mesa.
- Dime jefe.
- Coge tus cosas que nos vamos a Port Angels, dijo serio.
- ¿Vais a la cárcel verdad?, esperad que recojo mis cosas, yo también voy con vosotros, les dije. Los dos me miraron como si me hubiese vuelto loca.
- Bella, tu no vienes me dijo mi padre con tono serio
- ¿Por qué?, os vendrá muy bien mi ayuda, yo lo conozco mejor que nadie y…
- Te he dicho que no vas a venir, además te quedas fuera de todo lo que tenga que ver con la investigación.
- Pero… intenté rebatir.
- No hay peros Isabella, te quedas fuera y no quiero volver hablar del tema. Me dijo irritado.
- Me parce que no estás siendo objetivo con este tema, le dije furiosa y apretando fuertemente mis puños a ambos lados de mi cuerpo.
- Estoy siendo muy objetivo, me dijo lentamente, al haber sido una de sus víctimas no puedes involucrarte en el caso.
- ¿No puedes estar hablando en serio? le dije sorprendida.
- Bells!, me llamó Emmett, creo que tiene razón. No puedes involucrarte en el caso, me dijo calmado. Sé que quieres ayudarnos para que lo cojamos cuanto antes, pero recuerda que te casas en un par de días y no vas a trabajar durante un mes, dijo con una pequeña sonrisa, por lo tanto….
- ¡Ya, lo que vosotros digáis!, le dije enfadada, cogí mis cosas, y les miré a los dos. Voy a ir a hablar con Erick y sus amiguitos, ¿eso lo puedo hacer?, no les deje contestar, me di la vuelta y me fui hacia la salida lo más rápido que pude.
Cuando vi salir a Bella dando un portazo miré al Jefe Swan, tenía cara de crispación.
- Cabezota, dijo más para sí mismo.
- Jefe, le llamé. ¿Cree que era necesario sacarla de la investigación?, ya sabe que ella le conoce mejor que nadie y...
- Si era necesario Emmett. Me han llamado de Port Angels y me han dicho que han encontrado cosas interesantes en la celda de James. Sólo me han dicho que está relacionado con Bella.
- Pues vamos para allá. Dije algo cortante. A medida que pasaba el tiempo mi enfado y frustración iban en aumento. Si no hubiese parado aquel día..., pensé con tristeza.
Charlie fue a su despacho a recoger sus cosas, al mismo tiempo que yo lo hacía con las mías. Nos dirigimos al coche en silencio. Cuando ya estábamos a medio camino de Port Angels Charlie me dijo:
- Emmett, te voy a pedir una cosa. No como jefe, sino como amigo y miembro de la familia, me dijo preocupado.
- Dime Charlie.
- Me gustaría que Bella no se enterase de lo que encontremos sobre James, sabes lo cabezota que es, y aunque nos intente mostrar a todos su despreocupación, se que está asustada y..
- No te preocupes, por mi parte no se enterará de nada. Bastante hice ya una vez, esto último lo dije en apenas un susurro.
- Gracias Emmett.

A los pocos minutos llegamos a la cárcel de Port Angels. En la puerta nos estaba esperando el Jefe de seguridad.

- Buenas tardes Jefe Swan, agente, nos saludó formalmente.
- Buenas tardes Paul. Contestó Charlie. - Creo que tenías algo que enseñarnos.
- Si Jefe Swan. Y decirle que no sabemos cómo ha podido suceder esto. Tenemos a todo el personal disponible en la investigación, así como la policía de Port Angels, dijo algo avergonzado.
- Está bien empecemos, contesto Charlie
Nos llevaron a la zona de las celdas. No es que no hubiese estado antes en una cárcel, pero cada vez que entraba se me ponían los pelos de punta. Una vez llegamos a la celda de James me quedé helado. No podía creer lo que estaba viendo.
Las paredes, de menos de 3 metros cuadrados, estaban forradas de hojas de periódicos y de fotos donde hablaban de Bella y todo lo relacionado con su detención. Estaban colocadas en orden cronológico. Las primeras hojas, empezando por el lado izquierdo, hablaban del ataque que sufrió Bella. Las siguientes eran de todo lo acontecido en el juicio. Más adelante se podía ver una foto de Bella y Edward en una gala de la policía del año pasado. Seguí ojeado la pared hasta que vi el último recorte, este hablaba de la boda. En él se podía ver subrayado de manera exagerada el pie de de la foto donde decía:
" La agente Swan por fin sonríe feliz. ¿Se deberá a su próximo enlace con el apuesto Dr. Cullen?"
Lo que me llamó la atención es que la palabra "feliz" estaba tachada, y a su lado está escrito de mala manera "por poco tiempo".
A medida que iba viendo todo esto, iba sintiendo como mi cuerpo se ponía cada vez más rígido. No podía creer que alguien fuera capaz de actuar de esta manera. Me alegraba que Bella no hubiese venido, no sé cómo habría reaccionado ante esto.
Miré a Charlie y el estaba en la misma situación que yo, creo que peor, ¡es su hija!. Estábamos en silencio hasta que Paul habló.
- Nunca pensamos que saldría de aquí. Se le permitió tener todo esto, porque de este modo estaba menos agresivo con los demás internos. Fue un consejo de la Psiquiatra de la cárcel, nos dijo a modo de disculpa.
- Paul, nos gustaría ver todos los vídeos de seguridad del día de la fuga, y el registro de visitas de los últimos meses, dijo Charlie algo furioso.
- Verá... Jefe Swan, dijo con miedo. - En cuanto a los vídeos de seguridad... los de la noche de la fuga pues.., las cámaras estaban desconectadas, dijo mirando al suelo.
- ¡QUÉ! dijimos Charlie y yo al mismo tiempo.
- Pero, ¿cómo es posible?, dijo Charlie más enfadado.
- Pensamos, bueno pienso que han tenido ayuda de alguien de dentro. Quiero decir, que creo que tenemos a un traidor dentro de la cárcel. Ya se ha abierto una investigación interna.
-
Esto no podía ser verdad, si yo estaba hecho una furia, no me imagino lo que a Charlie le tiene que estar pasando por la cabeza. Cómo pueden ser tan inútiles, se supone que esto es una cárcel, no un hotel. Charlie me sacó de mis pensamientos.

- Bien, necesito que me des los informes de visita y los turnos de vigilancia. Me miró y dijo: Emmett ya sabes lo que tienes que hacer. Voy... fuera. Yo simplemente le dije que si con un ligero movimiento de mi cabeza.
Después de hacer de hacer unas fotografías, revisar los informes de visitas y los turnos de los guardias, lo cual no llevo como unas 2 horas, nos dirigimos de nuevo a Forks.
En el trayecto de vuelta los dos íbamos en absoluto silencio. Charlie se le veía bastante afectado. Cada uno iba sumido en sus pensamientos. Cuando estábamos llegando a los límites de Forks la radio de la policía comenzó a decir:
"Posible allanamiento en el almacén Newton, se han conectado la alarma silenciosa de la parte trasera"
Charlie se puso en contacto con la central y nos dirigimos para allá.
Cuando vi a Bella alejarse en el coche con Emmett volvía a sentarme en la mesa. De pronto toda la preocupación y la ansiedad me golpearon. Las imágenes de cuando Bella entró en urgencias hace 3 años vinieron a mí. Su cara totalmente inflamada cubierta de sangre, sus hermosos labios partidos a causa de los fuertes golpes que le habían dado. Agarré y tiré de mi pelo de forma que esas imágenes saliesen de mi cabeza. No podía con ellas, Mi Bella, no podía soportarlo.
Habíamos discutido bastante sobre que ella dejase la policía e hiciera cualquier otra cosa, pero ella tan cabezota como es, me dijo que esa era su vida, que a ella le gustaba ayudar a los demás a su manera, cómo yo lo hacía a la mía. Yo en el fondo sabía que lo hacía por Charlie, ella lo admiraba, estaba orgullosa de su padre, de la manera en la que la había sacado adelante tras la muerte de su madre. Tenían una relación muy especial, con una simple mirada se lo decían todo. Para ella el ser policía era una manera de estar más cerca, aún si cabe, de su padre.
Estaba tan metido en mis pensamientos que no me di cuenta hasta que me llamó, que Rose estaba sentada junto a mí.

- Edward, volvió a llamarme en tono preocupado.
- Dime, contesté con desgana.
- Todo saldrá bien, me dijo cogiendo mi mano y apretando suavemente para reconfortarme. ¿Sebes que puede hablar conmigo de lo que quieras verdad?
- Pensé que era Jasper el psiquiatra, le dije irónico.
- Debe ser cosa de hermanos, dijo de forma despreocupada levantado sus hombros. - Ahora dime que es lo que te preocupa Edward, dijo dulcemente.
- No se Rose, es todo y es nada. Estoy preocupado porque ese "animal" intente hacerle daño de nuevo.
- Pienso que todo saldrá bien ya te lo he dicho antes.
- Eso quiero creer. Pero..., comencé a sentir un nudo en mi garganta y no seguí hablando.
- Tranquilo, estoy segura que "ese tipo" está a punto de salir del país.
- No estoy tan seguro como tú. Sabes también como yo que juró terminar lo que había empezado, le dije algo más alto.
- No creo que se atreva, se imaginará que Bella está protegida y tendrá miedo a que lo atrapen y lo encierren de nuevo.
- ¡Pero no lo está!, y ¡lo sabes, ya la escuchaste antes!, no piensa aceptar que le pongan a nadie para protegerla, dije furioso.
- Ya sabemos lo cabezota que es, pero no vamos a dejarla sola ni un minuto. Además es una excelente policía, ¿verdad?, dijo sonriendo.
- Lo sé, a veces demasiado, dije muy bajo.
- Ella estará bien Edward. ¡En dos días os casáis! ¡Por Dios, ese debe ser el día más feliz de vuestra vida!, me dijo regañándome.
- Si, dije formándose una pequeña sonrisa en mi cara.
- Esa es la actitud que quiero ver, me dijo más contenta.
- Lo intentaré, dije resignado.
- No sé si Emmett y Jasper te lo han dicho, pero te quedarás en casa de Alice y Jasper estos dos días. Debes de ir a su casa cuando salgas del Hospital, te esperaran allí. Nosotras estaremos en casa de tus padres, es será "la central" dijo haciendo comillas con sus manos.
- ¿Vais a torturarla mucho? dije sonriendo. Sabía lo poco que le gustaba a Bella las sesiones de belleza y relajación a las que le sometía mi hermana.
- No dejaré que Alice se sobrepase. Se supone que debe ser especial para ella.
- ¿Sabes si Emmett va a hacer alguna de las suyas?, le pregunté recordando la boda de Alice y Jasper.
- No creo, dijo riendo. Jasper ya lo ha amenazado, dice que Alice le ha prohibido muchas cosas, y ya sabes cómo es, no va a llevarle la contraria a su mujer, no quiere enfrentarse a su furia.
- jajajaja, la verdad es que entiendo a Jasper, a nadie le gustaría enfrentarse a la furia de la duende, le dije más animado. - Gracias Rose.
- De nada, no tienes de que preocuparte. Todo estará bien, además ya sabes que Emmett no va a dejar a Bella sin protección, por mucho que ella se niegue, y ya sabemos cómo es Charlie con lo que a Bella se refiere.
- No sé cómo se lo habrá tomado Charlie la verdad, pero seguro que está pensando en encerrarla en algún lugar hasta que lo atrapen, dije mirando mi reloj. - Me tengo que ir Rose, se me ha hecho tarde y debo dejar algunas cosas terminadas antes de las vacaciones. ¿Nos vemos el sábado no?
- Allí estaremos todas, intentaré que Bella no salga huyendo, dijo riendo.

Me levanté dejando el dinero de la comida encima de la mesa. Abracé a Rose y mi fui camino al coche algo más tranquilo. Iba tratando de convencerme de que todo lo que me había dicho Rose era cierto.



Iba de camino de vuelta a la comisaría, donde tenía que reunirme con Emmett para mi gran "despedida de soltera", la cual no me apetecía en absoluto. Sólo quería estar con Edward, le necesitaba para sentirme más tranquila y sobre todo tranquilizarlo a él.

Cuando me enteré que James se había escapado me quedé paralizada. No me podía creer que todo lo que creí haber superado reapareciera rápidamente. Todos los miedos, la angustia de poder encontrármelo en cualquier parte. Eso no podía estar pasando de nuevo, pero de algo estaba segura, ahora no podrá conmigo, lo conozco demasiado bien. Le estuve investigando hasta la saciedad cuando me atacó, asegurándome de ese modo que pasara el mayor tiempo posible en la cárcel.

Durante el tiempo que estuve investigándole descubrí que era sospechoso de otros tres delitos de agresión sexual y asesinato en Seattle. Estuve investigando con la ayuda de Emmett y conseguimos las pruebas suficientes para que pudieran declararlo culpable.

Aún recuerdo todo lo ocurrido en el juicio, su mirada fría sobre mí cada vez que se le presentaban pruebas de sus asesinatos. Cuando tuve que declarar no apartó la vista en ningún momento, de vez en cuando me sonreía, cosa que me hacía sentir incómoda y vulnerable. En su declaración apenas contestó a las preguntas de su abogado, pero cuando tuvo que contestar a las del fiscal se comportó de manera totalmente diferente. Cuando se le preguntó por las tres chicas de las que había abusado y asesinado simplemente dijo que era porque se lo habían buscado y se lo merecían, no quiso contestar nada más. Cuando pasaron a las preguntas sobre mi ataque se colocó más cómodo en su silla, me miró y describió todo con el más mínimo detalle. Comenzó a describir lo que sentía cuando me estaba golpeando, como yo le contestaba, el sonido que hacían mis costillas al romperse, lo hermosos y apetecibles que eran mis labios sangrando.... Yo no puede más con todo aquello y me levanté de mi asiento para marcharme, pero cuando estaba llegando a la puerta gritó: " ¡Isabella, sabes que termino todo lo que empiezo, ya lo verás!", y con esas palabras salí de la sala.

No lo quería reconocer, pero estaba aterrada. No sabía cómo reaccionaría si lo viera de nuevo. Ante todos los que me rodean levantaba una barrera que me protegía del dolor, y de todos aquellos malos recuerdos. Hacía todo lo posible para que nadie lo notase, pero era difícil, sobre todo cuando tienes una gran cicatriz a lo largo de tu cuello que te lo recuerda diariamente. Con la única persona a la que le había mostrado a la verdadera Bella había sido a Edward. Edward, suspiré, pensar que en menos de dos días me casaría con él.

Ring, ring, ring....
Al escuchar el sonido de mi teléfono me paré a un lado de la carretera. Lo saque del bolsillo, miré la pantalla y vi que era Alice, suspiré y pensé ¡Allá vamos! y pulsé el botón de contestar.

- ¡Hola Alice!, dije fingiendo entusiasmo.
- ¡Isabella Marie Swan ...casi Cullen!, se puede saber ¿dónde te has metido? son las 8 de la noche.
- Tranquila Alice, estoy llegando a la comisaría para que Emmett me lleve, contesté suavemente intentado calmarla, era mejor no hacerla enfadar.
- ¡Pues date prisa!¡ Hay un montón de cosas por hacer!
- ¿Cuántas torturas tienes preparadas duende?
- Ja, ja, ja, muy graciosa Bells. No hay ninguna tortura de echo te va a encantar, tengo un montón de....

"Posible allanamiento en el almacén Newton, se han conectado la alarma silenciosa de la parte trasera"

- Lo siento Ali, hay un aviso, en cuanto termine voy para allá te lo prometo. Colgué el teléfono para que no le diese tiempo a decir nada más, y me dirigí hacia el almacén.



- ¿Ya está todo listo?
- Si, ya he hecho que se active la alarma silenciosa que se comunica directamente con la central de la policía. ¿Estás seguro de esto?
- ¿Tú no?, ¿Ya no recuerdas todo lo que has tenido que pasar por su culpa? le dijo con furia.
- Si lo recuerdo, contestó tajante.
- Pues espero que estés preparado, porque se acerca un coche. A ver si esta noche aparece, y no nos pasa como ayer que sólo apareció el estúpido de su compañero.



Paramos el coche a pocos metros del callejón que daba a la parte trasera del almacén. Era la segunda vez en dos días que saltaba la alarma y no teníamos ninguna pista.

Hoy el callejón tenía menos luz que la noche anterior, pero aún en la penumbra se podía ver más o menos en su totalidad. Mide aproximadamente 10 metros de largo por 2,5 metros de ancho. Hay varios contenedores de basura los cuales, por la hora que es, seguramente estén llenos. Hay escaleras de incendios a cada lado del callejón. La del lado derecho está más cercana a la entrada, la del lado izquierdo está casi al final del callejón.

- Esto es muy raro Charlie, no se ve ningún movimiento.
- Vamos a ver qué es lo que pasa, dijo secamente.

En ese momento llegó otro coche patrulla. Paró junto al nuestro y bajo Bella.

- ¡Hola Bells!, le dije.
- ¡Hola!, ¿Entramos?, ¿Habéis visto algo ya? preguntó impaciente.
- No, íbamos a.... intentó decir Charlie cuando fue interrumpido por una voz que provenía del callejón.

- ¡Isabellaaaaa!!! que gusto verte al fin!! te dije que terminaba todo lo que empezaba!! dijo con burla.
- ¡James! dijo Bella en un susurro llevando su mano hacia la cicatriz que tiene en el cuello.

Charlie y yo nos miramos con preocupación y sacamos nuestras armas. Vi a Bella que tenía la vista fija hacia el callejón, con una mano en su cuello y la otra encima de su arma. Nos miró y sacó el arma.

- No vas a entrar Bella, te quedarás aquí y pedirás refuerzos, dijo Charlie autoritariamente pero en voz baja.
- Voy a entrar papá, tengo que hacerlo, dijo Bella sin titubeos.
- No, y te lo pido como padre y te lo ordeno como jefe.
- Debes dejarme entrar, tengo que hacerlo, debo hacerlo, tengo que superarlo, por favor, rogo ella. Sabía que Charlie estaba a punto de rendirse, rara vez le negaba algo a su hija. - Confía en mí, le rogó de nuevo.
- Está bien, dijo resignado, pero ten cuidado y haz todo lo que te diga, ¿de acuerdo?

Bella asintió con leve movimiento de cabeza.

Charlie nos dijo rápidamente las posiciones con las que íbamos a acceder. Tras indicarnos comenzamos a entrar. En primera posición iba Charlie por el lado izquierdo, después comenzó a adentrarse Bella por el lado derecho y justo detrás de ellos iba yo para cubrirles. Aunque el callejón era estrecho nos podíamos mover con bastante facilidad.

Después todo sucedió demasiado rápido y no me dio apenas tiempo de reaccionar. Se escuchó como caían cosas a ambos lados del callejón. Vi a Bella avanzar más rápido hacia el fondo. Charlie comenzó a subir las escaleras de incendios que tenía junto a él. Cuando dirigí mi vista hacia donde había ido Bella la vi subiendo las escaleras apuntando hacia arriba con su arma. De pronto se escuché a Charlie decir algo que no distinguí muy bien seguido de un disparo.
Apunté con mi arma hacia donde había sonado el disparo, pero vi como una figura se escabullía en la oscuridad. De pronto escuché hablar a James: "Todo llega Isabella" me giré y pude ver como James le daba una fuerte patada en el estómago y ella caía de las escaleras, desde una altura de aproximadamente 5 metros. Disparé a James, el me devolvió el disparo, el cual me dio en la pierna derecha, a la altura del muslo. Caía al suelo, volví a apuntar para dispararle de nuevo pero ya se había ido. En ese momento entraron otros agentes en el callejón, les grite para que fueran hacia las escaleras del fondo.
Me levanté como pude y fui en la dirección en la que vi caer a Bella, estaba tendida en el suelo en una posición forzada. Me senté junto a ella y le cogí la mano.

- Todo va a estar bien Bells, todo va a estar bien, le decía mientras le acariciaba la mano.

Intenté ver a Charlie desde la posición en la que nos encontrábamos, y me pareció verlo tumbado en las escaleras a las que se había subido. Y en ese momento llegaron las ambulancias.



Paré el coche justo detrás del de mi padre. Los vi en la entrada del callejón por lo que fui hacia ellos.

- ¡Hola Bells!, me dio Emmett.
- ¡Hola!, ¿Entramos?, ¿Habéis visto algo ya? les pregunté nerviosa, estaba impaciente por resolver el caso de los Newton, había estado toda la tarde investigando y no había sacado nada en claro.
- No, íbamos a.... intentó decir Charlie cuando fue interrumpido por una voz que provenía del callejón.
- ¡Isabellaaaaa!!! que gusto verte al fin!! te dije que terminaba todo lo que empezaba!! dijo con burla.
- ¡James! dije en un susurro e instintivamente me llevé la mano hacia la cicatriz del cuello.
Esa voz la recordaría en cualquier parte, me acompañó durante mucho tiempo en mis pesadillas. Me quedé con la mirada fija en el callejón. La mano que tenía libre la dejé encima de mi arma. Tenía que sacar fuerzas para entrar y acabar con todo esto. No podía dejar que el miedo se apoderara de mí nuevamente. Miré a mi padre y a Emmett y desenfundé mi arma.

- No vas a entrar Bella, te quedarás aquí y pedirás refuerzos, dijo Charlie autoritariamente pero en voz baja.
- Voy a entrar papá, tengo que hacerlo, dije intentando mostrar seguridad, era algo que tenía que hacer.
- No, y te lo pido como padre y te lo ordeno como jefe.
- Debes dejarme entrar, tengo que hacerlo, debo hacerlo, tengo que superarlo, por favor, le rogué. Sabía que él tenía miedo de que me pasara algo, pero tenía que confiar en mí, se supone que estoy preparada para esto, ¿no?
- Está bien, me contestó con resignación, pero ten cuidado y haz todo lo que te diga, ¿de acuerdo?

Simplemente asentí con la cabeza.

Nos dio las indicaciones de cómo debíamos proceder e inmediatamente entramos en el callejón. Cada cual tenía sus posiciones designadas. Yo estaba al lado derecho, mi padre iba en el lado izquierdo y Emmett detrás cubriéndonos a ambos.

Cuando habíamos avanzado apenas un par de metros se escuchó como caían cosas a ambos lados del callejón. Miré hacia donde creía que era la procedencia de la caída del objeto y vi una sombra en la escalera que tenía en mi lado. Me dirigí allí acelerando mi paso y apuntando con mi arma. No quería que el miedo se apoderara de mí en este momento. Me iba repitiendo mentalmente que yo podía hacerlo, que él no podría conmigo. Subí las escaleras y al final de estas pude ver la figura de James, el cual al verme me sonrió de forma burlona. Apreté mas fuete el arma entre mis manos y seguí subiendo las escaleras, el no puedo contigo Bella, tu ahora eres fuerte, me repetía mentalmente.
De pronto escuché a mi padre decir algo parecido a "Tú" con sorpresa y un disparo, sin poder evitarlo giré mi vista en esa dirección y de pronto sentí un fuerte golpe en mi estómago que me hizo caer hacia atrás, " Todo llega Isabella" escuché antes de sentir un dolor insoportable.




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