15 de agosto de 2011

Capítulo 7

Alice POV
Aquí estoy en el coche a las once de la noche, con lágrimas en los ojos camino de casa de Bella y Edward tras haber discutido con Jasper.
Llevamos unas semanas muy difíciles, el ataque de Bella nos ha afectado mucho a todos. Jasper siempre está analizando todos sus movimientos y no la dejan respirar.
La discusión de esta noche ha sido porque mañana mi madre ha decidido hacer una cena para reunirnos todos y que haya un poco de normalidad en muestras vidas, pero sé que Emmett y Rose quieren darnos una gran noticia. Se lo que nos quieren decir desde hace unos días, pero no me han dejado comentar nada ya que tienen miedo a la reacción que pueda tener Bella pero yo sé que ella va a estar muy feliz por ellos.
Hoy cuando le he comentado a Jasper la situación me ha dicho que le parece bien que no le cuenten nada de momento, que ella no ha aceptado todo lo que ha pasado y eso haría que se cerrara y no avanzaría, yo le dije que ella lo único que quiere y necesita es volver a la normalidad, seguir adelante, no quiere que la gente esté pendiente de ella, no es una persona delicada a la que hay que meter entre algodones. No, ella es fuerte siempre ha salido adelante con todo, las cosas las quiere claras, sin tapujos.
Pero aquí mi querido marido tuvo que sacar su “profesionalidad” ¡Ja! ¡Loquero de pacotilla! me dijo que él sabía mejor que yo lo que había que hacer con Bella, que él era un profesional que para eso había estado tantos años en la universidad, yo le intenté explicar que con Bella las cosas no funcionaban así, que yo sabía lo que era mejor para mi mejor amiga que la conocía y le dije que sus truquitos de la universidad no le iban a servir de nada, el volvió a insistir que estaba equivocada, que estaba siendo imparcial que no tenía ni idea, yo insistía en que Bella era distinta hasta él me dijo que yo sólo sabía vender bragas, ¡Que yo sólo sé vender bragas! Cuando me dijo eso explote, le di una bofetada y fui a nuestro cuarto, hice una pequeña maleta y me fui de casa.
Suspiro fuertemente y aparco el coche en el porche trasero, por si Jasper decide venir a buscarme le cueste más ver el coche - Idiota- murmuro mientras cojo la pequeña maleta que traía.
Me voy hacia la puerta principal y noto que hay una pequeña luz en el salón, toco el timbre mientras me sorbo la nariz. A los pocos segundos me abre la puerta un Edward con el pelo revuelto y algo sonrojado, hago una mueca, pero al verme llorar me abraza y dice:
- ¿Qué pasa Alice?, ¿Por qué está llorando pequeña?- mis lágrimas no dejan de caer.
- Necesito a Bella, le contesto hipando.- Fue nombrarla y ya la tenía frente a mí con sus brazos abiertos, solté la maleta que tenía en las manos y corrí hacia ella. Me abrazó fuertemente.
- ¿Jasper?,- preguntó, yo simplemente asentí. En ese momento sonó el teléfono, vi como mi hermano fue a cogerlo. Bella me acariciaba el pelo y daba pequeños besos en la frente.
- Si, - ¡Hola Jasper!, - Sí está aquí, dijo Edward- yo me tensé, lo que menos quería hacer ahora era hablar con él. Bella al notarlo miró a Edward y le negó con la cabeza- Tranquilo Jasper hoy se queda aquí con nosotros. – Respiré más tranquila- Creo que es lo mejor. – Sí, de verdad Jasper. – No creo que sea el momento, ella ahora está con Bella fuera. – Te llamaré si hay cualquier cosa.- Colgó el teléfono y cogió mi maleta.
- Voy a…. a revisar unos expedientes, si eso….- Y se marchó escaleras arriba.
- ¿Quieres hablar?-me preguntó Bella suavemente.
- Ahora no ¿Podemos esperar un poco? - le dije esperanzada, no sabía cómo contarle sin decirle que habíamos discutido por ella.
- Vamos al porche a ver las estrellas mientras nos tomamos una copita de vino ¿Te parece?- Respiré hondo y me separé lentamente de su abrazo.
- Bien - limpié mis lágrimas con las mangas del jersey y seguí a Bella a la cocina. Cogió unas copas y la botella de vino y se sentó en el balancín, me senté a su lado y apoye mi cabeza en su hombro. Ella era una de las pocas personas con las que de verdad podía ser yo misma, sin ser juzgada por ser demasiado entusiasta o demasiado activa, ella de verdad me conocía, al igual que yo a ella. Estuvimos un rato en silencio, no sé exactamente cuánto tiempo, sólo sabía que nos habíamos bebido al menos tres copas de vino cada una. De pronto sentía que Bella comenzó a reír, levanté una ceja preguntándole que era lo que le causaba tanta gracia, ella al verme le salió una gran carcajada, hacía tanto tiempo que no la veía reírse así…., me contagió la risa y no sabía porque nos estábamos riendo.
- ¿De qué nos estamos riendo?- le pregunté intentando no reírme más.
- Me estaba acordando de la primera vez que discutiste con Jasper. - Y comenzó a reírse de nuevo. Yo al hacer memoria también comencé a reírme con más ganas.
- Recuerdas cuando llegó a mi casa vestido de con esa falda y el ramo de rosas ¿La cara que puso mi padre al abrirle la puerta? ¡Recorrió todo Forks vestido así!- las dos comenzamos a reinos más fuerte. Habíamos discutido porque le pedí que me ayudara como maniquí para mi proyecto de final de carrera, y él se negó rotundamente y me llamó loca, yo no me lo tomé muy bien y fui corriendo a los brazos de Bella, él para que le perdonase se presentó en casa de Bella con la falda que quería que se pusiese.
- Estaba muy gracioso- le dije a Bella más calmada.
- El hace cualquier cosa por ti Alice. Te quiere más allá de lo imaginable. Sea lo que sea por lo que hayáis discutido tiene solución cariño- Me dijo apretando suavemente mi mano.- Sé que no me quieres contar aún y no te voy a presionar, pero sea lo que sea no dejes que estropee eso tan bonito que tenéis ¿Vale?- Me dio un beso en la frente, entró en la cocina y salió con el teléfono en la mano.- Llámale, y soluciona las cosas. Yo me voy a la cama. Me besó y abrazó fuertemente. Se metió en casa- ¡Cierra cuando os vayáis!- Me dijo desde dentro. Miré el teléfono y pensé en todo lo que me había dicho Bella, respiré hondo y llamé a ese número tan importante para mí.

Edward POV
Una vez dejé la maleta de Alice en el cuarto de invitados me fui al despacho a revisar los expedientes que tenía pendientes.
La ventana que daba a la playa estaba abierta, corría una pequeña brisa, era agradable.
Me preguntaba por qué habrían discutido Alice y Jasper. ¿Cual habría sido el motivo? Sabía que Alice siempre que tenía un verdadero problema recurría a Bella, en realidad siempre acudía a ella, no buscaba consuelo o apoyo en otra persona y eso era así desde que se conocieron, se hicieron inseparables. Sólo se alejaron la temporada que Bella estuvo en la academia y aún así hacían todo lo posible por verse.
Su relación era muy especial, se gritaban e insultaban, pero al segundo siguiente estaban abrazadas y riéndose.
Jasper y yo sabíamos que ante cualquier problema recurrirían la una a la otra y una vez estuvieran calmadas y se hubiesen desahogado vendría a nosotros. A veces tenía celos de mi hermana, sé que es algo irracional, pero es algo que no podía evitar, Bella se había abierto a ella en lugar de hacerlo conmigo pero entendía que Alice era más imparcial, yo era demasiado sobreprotector y sé que Bella necesita su espacio y su independencia, es muy orgullosa, todo lo que ha conseguido ha sido gracias a su fortaleza y coraje, nunca ha demostrado su debilidad, aunque últimamente se ha desahogado conmigo, no sé el motivo, pero estoy muy agradecido, yo sólo quiero lo mejor para ella, mientras ella es feliz yo también lo soy.
Mis ojos empezaban a cerrarse debido al cansancio, miré mi reloj y vi que eran cerca de las dos de la madrugada. Cerré la carpeta y froté fuertemente mi cara con mis manos, estaba agotado, apagué la luz de la mesa del despacho y me dirigí hacia la ventana para ver si veía a Alice y a Bella. Cuando estaba llegando escuche la risa de Bella, de manera involuntaria se me dibujo una sonrisa en mi cara. De pronto la risa se volvió carcajadas, aceleré el paso para ver si podía verlas, hacía tanto tiempo que no la escuchaba reír así…. Sentí una gran alegría, mi pequeña poco a poco va volviendo la normalidad.
Miré por la ventana y pude verlas riéndose fuertemente, estaba ansioso por saber cuál era el motivo por el que se reían así, pero decidí dejarles cierta intimidad, cerré la ventana y me fui a nuestro cuarto.
Una vez acostado, el cansancio me venció. No fui consciente que me había quedado dormido hasta que el despertador sonó a las siete de la mañana como todos los días.
- ¡Apaga eso Ed! Me va a reventar la cabeza - dijo Bella. Lo apagué y mi giré para verla. Tenía la cabeza debajo de la almohada. Sonreí y negué levemente, ayer se pasó un poco con el vino. Levanté un poco la almohada.
- ¿Resacosa?, -le dije sonriendo. Obtuve un gruñido por respuesta. -Eso parece ser un sí- le dije riendo.
- No te rías Ed – me dijo quitándose la almohada de la cabeza – Esto es culpa de Alice- me dijo haciendo un puchero. Me acerqué y le di un pequeño beso en los labios.
- ¿Quieres algo para el dolor de cabeza o crees que durmiendo un poco más se te pasará?- le dije apartándole el pelo de la cara.
- Creo que voy a dormir un poco más, no tengo ningún plan- dijo tapándose nuevamente la cabeza con la almohada. Sabía que el estar sin hacer nada estaba agobiándola, si seguía con la monotonía terminaría explotando.
- ¿Alice se fue anoche o se quedó a dormir? – pregunté, necesitaba saber cómo estaba mi hermana.
- La dejé cuando iba hablar por teléfono con Jasper, no sé si vino a buscarla o no ¿Por qué no vas a ver si está? ¡No espera! mejor voy yo, si sigue aquí es que las cosas no se han solucionado – esto lo dijo levantándose rápidamente de la cama, puso una mueca de dolor al apoyar la pierna lesionada en el suelo – ¡Estúpida pierna! –murmuraba saliendo de la habitación cojeando. Suspiré, era imposible que Bella tuviese cuidado.
Cuando estaba entrando en el baño escuche a mi hermana insultar a Bella y luego a las dos reírse, seguro que Bella se tiró encima de ella, Alice no tenía un buen despertar y Bella lo sabía, seguro que lo hizo para animarla. Si está aquí significa que las cosas con Jasper no se habían solucionado.
Después de ducharme y vestirme baje a la cocina donde me encontré a Alice y a Bella desayunando.
- Vaya….No me habéis esperado ¡eh!
- Lo siento hermanito, pero teníamos que reponer fuerzas después de la mini fiesta de anoche - me dijo con la boca llena.
- Al menos podrías tragar antes de hablar enana, ¡Qué asco! –le dijo Bella riéndose, Alice ante eso abrió la boca enseñando la tostada a medio masticar. Negué con la cabeza y me senté a desayunar.
Con el estómago lleno y habiendo escuchado las tonterías de Alice sobre lo importante que es masticar la comida al menos veinte veces, me despedí de ellas. Dijeron que nos veríamos directamente en casa de mis padres. Hoy Bella iba a pasar el día en la tienda con Alice y a la hora de la comida irían al hospital para ver a Charlie. Me alegraba que hoy Bella hiciese algo distinto, necesitaba cambiar de aires y Alice necesitaba a Bella.
Me encontraba en mi despacho revisando el expediente de Charlie. En estos dos meses apenas había sufrido ningún cambio, todo seguía igual lo cual me preocupaba bastante. Todas las pruebas que se le habían realizado mostraban que los daños que había producido la bala estaban evolucionando correctamente, pero nada indicaba porque aún no había despertado. Su actividad cerebral era normal, ahora respiraba por sí mismo, se le había retirado la respiración asistida. Esperaba que hubiese algún cambio, porque si no lo había pronto era posible que Charlie no saliese nunca del coma y eso a Bella….
En ese momento mi teléfono móvil sonó. Miré la pantalla y vi que se trataba de Jasper, respiré hondo y descolgué:
- Buenos días Jasper ¿A qué debo tu llamada? –pregunté.
- Buenos días Edward, -contestó quejumbroso, le escuché suspirar - Te llamaba para ver si querías tomar un café -le notaba nervioso, cosa rara en él.
- Está bien Jasper, yo no tengo ninguna consulta hasta dentro de un par de horas. ¿Te va bien en media hora en la cafetería que está en la esquina del hospital?
- Por mi está bien, nos vemos en media hora Edward.
- Hasta luego.- con eso di por terminada la conversación.
Después de esquivar a la enfermera Avanger y comprobar que el estado de Charlie era el mismo de todos estos días, fui al encuentro con Jasper.
Llegué a la cafetería y busqué a Jasper, le vi sentado con la mirada perdida en la cucharilla con la que movía su café. Fui hacia su mesa y me senté frente a él. Me miró e hizo un intento de sonrisa
- ¿Mala noche? –pregunté.
- Podría mentirte y decirte que dormí como un bebé pero…. No he dormido absolutamente nada.- me contestó pasándose las manos por la cara.
- Sabes que no suelo meterme en tu relación con Alice, pero sea lo que sea lo podéis solucionar. Si quieres puedes contarme, pero si me has llamado es porque tienes algo que decirme ¿no?- le decía mientras le hacía señas al camarero para que trajera dos cafés. Jasper tomó aire se acomodó más en la silla.
- No sé cómo empezar Edward, porque esto también tiene que ver con vosotros. Puede que Alice tenga razón y esté equivocado pero… - le corte.
- ¿Qué tiene que ver con nosotros el hecho de que Alice y tú hayas discutido? A menos que sea por algo relacionado con…- El me cortó a mí en esta ocasión.
- Bella- dijo. Yo me tensé.- No te pongas así -me dijo tranquilamente- Te lo voy a explicar todo.
- ¡Pues al grano Jasper!- le dije algo brusco.
- Como sabes, esta noche hay cena en casa de tus padres.- asentí- Tu madre quiere reunirnos a todos porque cree que necesitamos volver a la normalidad, cosa que yo estoy de acuerdo, pero otro de los motivos es porque….- le note que dudaba si decirme, le indiqué moviendo la mano que siguiese- Rose y Emmett van a ser padres.- En ese momento sentí un pequeño dolor en el pecho, recordando que yo también podría estar esperando un bebé. Aparté rápidamente ese pensamiento, yo tenía que ser fuerte para Bella.- Sé que para ti no es fácil, - continuo Jasper - Pero… Sé que Bella está fingiendo, nos hace creer a todos que ella está bien, que todo lo que ha pasado no le ha afectado, pero el que Rose y Emmett estén esperando algo que vosotros no pues…- suspiré llevando mis manos a la cara, froté fuertemente mis ojos y miré a Jasper.
- Crees que Bella no lo debe saber de momento ¿No? ¿Es por eso que Alice y tú habéis discutido? –afirmó mi pregunta con la cabeza- Conociendo a mi hermana cree que lo mejor es decírselo a Bella - Volvió a afirmar. Bufé frustrado.
- Quería hablarlo contigo. Creo que a Bella no le haría bien saberlo aún, que eso le haría cerrarse, no avanzar, pero también quería preguntarte tu opinión. Nadie la conoce mejor que tú- levanté una ceja, con incredulidad.
- Jasper…, es una decisión muy difícil…. No sé cómo va a reaccionar Bella. Ella no es una persona “normal”, pero creo que deberíamos hacer lo que tú consideres oportuno, lo que menos quiero es que ella sufra, ella es lo más importante para mí, lo sabes, cualquier cosa que la haga sufrir….
- Lo sé. Por eso creo que deberíamos esperar. Alice piensa que me equivoco, que Bella es más fuerte de lo que parece, que es capaz de afrontarlo, que de hecho se va a alegrar por ellos, que se va a molestar mucho si se lo ocultamos, pero creo que es lo mejor Ed, de verdad.
- Lo que dice Alice también es cierto Jasper,- suspiré- pero haremos lo que tú creas que es lo mejor para ella, tú eres el….- Terminó por mi.
- ¿Profesional? sabes… estoy empezando a odiar esa palabra- dijo más animado.
- ¿Cómo haremos para que Emmett y Rose no lo digan esta noche? Sé que para ellos es un motivo de alegría, pero…
- Iremos un poco antes de que Bella y Alice lleguen a la cena y les explicamos, no creo que haya ningún problema. – Eso espero pensé.
Terminamos nuestros cafés y hablamos de cosas sin importancia, de los pacientes de Jasper y de los míos. Nos despedimos con la promesa de vernos sobre las siete de la tarde en casa de mis padres.

El resto del día pasó sin mayores acontecimientos, entre consultas y una operación a primera hora de la tarde llegó la hora de salir.

Cuando llegue a casa de mis padres y pude ver que estaban todos los coches menos el de Alice respiré hondo y salí del coche. Una vez entré vi que estaban todos sentados en el comedor.
- Buenas tardes – dije acercándome a mi madre, le di un beso en la mejilla.
- Buenas tardes Edward, te estábamos esperando- dijo Jasper nervioso. Me senté al lado de Rose y cogí la mano a modo de saludo.
- Bueno visto que ya estamos todos- mi madre iba a interrumpir a Jasper pero él negó con la cabeza- tengo que hablar con vosotros, pero primero- dijo poniéndose de rodillas delante de Rose, le cogió las manos.
- ¡Felicidades hermanita!- Rosalie se sorprendió- Me lo dijo Alice ¡Enhorabuena a ti también Emmett!- mi hermano sonrió y abrazó a su mujer. En ese momento se escuchó un jadeo por parte de mi madre.
- ¡Dios mío! ¡Voy a ser abuela!- decía emocionada con lágrimas en los ojos. Fue donde estaban mi hermano y Rose y los abrazó.
- ¡Vaya…! Voy a ser abuelo….- Mi padre se le veía emocionado, me miró y me dio una mirada triste. Negué ligeramente y abrazó también a los futuros padres. Cuando todos terminaron sus felicitaciones fue mi turno.
- Me alegro muchísimo por vosotros, no sabéis la alegría que me da- notaba como se formaba un nudo en mi garganta, lo cual me hizo acláramela. Los abracé fuertemente.
- Yo… la verdad es que queríamos decíroslo esta noche a todos, pero Alice me vio tomándome las pastillas neonatales y…
- Tranquila cariño, imagino cómo se pondría mi hija- dijo mi padre riendo.- Y hasta que no se lo dijiste no paro ¿Verdad?
- La verdad es que así fue- le contestó también riéndose.
- Bueno… - dijo Jasper tras aclararse la garganta y mirar el reloj- No tenemos mucho tiempo. Ayer Alice me lo contó, y me alegré muchísimo por vosotros, y también me dijo que teníais miedo por la reacción de Bella - mi madre agacho la cabeza y se llevo una mano a la boca ahogando un sollozo- Pues veréis, después de pensarlo, creo que lo mejor sería esperar a decírselo, para ella va a ser duro, también se que no es justo para vosotros- dijo mirando a Rose y Emmett, pero comprenderéis que...- Emmett le interrumpió.
- Rose y yo lo hemos hablado, esperaremos todo lo que sea necesario por el bien de Bella. Apenas estamos de 2 meses. Nos gustaría compartir nuestra felicidad con ella pero también sabemos que para ella va a ser muy duro por el recuerdo de…- en esta ocasión fue mi madre la que habló
- Creo que os estáis equivocando y no dudo de ti Jasper, Bella se alegrará mucho por vosotros - dijo mirando a mi hermano y a Rosalie- ella es fuerte y está deseando volver a la normalidad. Con vuestra sobreprotección no le hacéis ningún bien, pero haré lo que creáis oportuno – le dio un fuerte abrazo a Rose- Voy a terminar de preparar la cena, Alice y Bella deben estar a punto de llegar- con esto se fue hacia la cocina.
- Yo creo que… - mi padre no terminó de hablar porque en ese momento escuchamos la puerta de la entrada.
- ¡Hola familia! ¡Estamos en casa! – gritaba Alice riéndose con Bella.
Jasper se puso de pie rápidamente, mi padre cogió un libro de los que descansaban en la mesita de centro y se puso a leer, Rosalie se levantó y fue a saludarlas, yo me senté al lado de Emmett y giramos la cabeza hacia el pasillo de la entrada. Por poco, pensé.
- ¡Hola Rose! – Le dijo Bella abrazándola- Me tienes abandonada, dijiste que ibas a venir a casa esta semana a tomar café y aún te estoy esperando – Rosalie le devolvió el abrazo.
- He estado muy liada en el trabajo cariño, hoy por ejemplo he tenido que enseñar una casa cerca del bosque a una enfermera del hospital, estaba ansiosa por alquilarla y he tenido que ir a la hora de la comida.
- Está bien, te perdono, pero no te acostumbres – dijo sonriendo- Emmett tienes que cuidar más a Rose, eso de que se salte las comidas no me gusta- Emmett se tensó a mi lado, le di un pequeño codazo para que reaccionara.
- Ya sabes cómo es Bells, da igual lo que le diga, ella hace lo que quiere.
Dejaron las bolsas que traían y vinieron hacia nosotras. Alice se sentó en el reposabrazos del sofá donde estaba sentado mi padre y le pasó un brazo por los hombros, mi padre la dio un beso en la mejilla. Jasper ante el saludo inexistente que le dio su esposa se sentó en el sofá que tenía más cerca y agachó la cabeza.
Bella vino hacia mí y se sentó en mi regazo dándome un pequeño beso en los labios, a Emmett le dio un golpe el brazo.
- ¡Eh! ¿Eso porque? – preguntó molesto.
- Porque no cuidas de tu esposa. Tiene ojeras y hoy se ha saltado la hora de la comida, tienes que estar pendiente de ella.- Él bufó molesto y murmuro algo entre dientes- ¡No me repliques oso!- le dijo.
- ¿Dónde está tu madre?- me preguntó.
- Creo que está en la cocina terminando de hacer la cena- le conteste colocándole un mechón de pelo tras la oreja.
- Bien, iré a ayudarla- Se levantó más rápido de lo que debía y puso una mueca de dolor.
- Bella…- le recriminé.
- Estoy bien, a veces se me olvida- dijo sonriendo, suspiré, era imposible.
- Voy contigo – dijo Alice rápidamente, se notaba que no quería quedarse en el mismo lugar donde estuviese Jasper. Rosalie fue con ellas.
Mi padre levantó la vista del libro y miró a Jasper, este negó y justo cuando Emmett iba a hacer alguno de sus comentarios fuera de lugar nos llamaron para cenar.

Estábamos sentados en la mesa. Alice se sentó lo más lejos que pudo de Jasper, a lo que mi madre levantó una ceja de incredulidad, pero a los pocos segundos al ver como Alice se sentaba al lado de Bella y le susurraba algo al oído comprendió lo que había pasado.
Estábamos terminando con el primer plato cuando Bella rellenaba su segunda copa de vino, llenó también la copa de Alice, cuando preguntó:
- Rose, apenas has probado el vino, ¿Prefieres que te traiga blanco o rosado? – Ante esa pregunta Rose no supo que contestar, a lo que Jasper contestó por ella.
- Quizás a Rose no le apetezca vino Bella ¿No es así Rose?
- Si, si… no me apetece vino hoy Bells - dijo nerviosa.
- Si tú lo dices… – dijo frunciendo el ceño. Mi padre al ver que la situación estaba algo tenso decidió hablar.
- ¿Qué habéis hecho hoy Alice? – en ese momento Alice y Bella se miraron y comenzaron a reír. Jasper y yo nos miramos extrañados.
- Nada…. fuimos a la tienda “vendí unas cuantas bragas”- esto lo dijo mirando a Jasper fríamente- y al ver que no había mucho que hacer hoy nos fuimos a Port Angeles de compras- dijo encogiéndose de hombros - Bella comenzó a reír fuertemente la curiosidad me pudo y le pregunté.
- ¿Qué es tan gracioso cielo? – ella me miró y rió con más fuerza. Alice le acompañó.
- Cuéntanos Bells, yo también quiero reírme, además Rose no puede quedarse con esa incertidumbre eso no le viene bien en su estado. – Cuando dijo eso Bella dejó de reír, todos menos Alice miramos a Emmett recriminándole, Bella dibujo una dulce sonrisa en su cara, que a los pocos segundos cambió por una de molestia. Nos miró a todos, yo agache la mirada, sabía que lo había adivinado.
- ¿Por qué no puede quedarse con la incertidumbre, Emmett? – le preguntó con burla. Emmett abría y cerraba la boca sin decir nada. Bella se tiró la servilleta sobre la mesa, miró a Alice, ésta le afirmó con la cabeza, fue donde estaban Rose y Emmett y abrazó a Rosalie, le susurró algo al oído y esta le abrazó fuertemente sollozando. Miró a Emmett, le dio un golpe en el hombro y luego un beso en la mejilla.
- Felicidades, no sabéis lo que me alegro por vosotros, es lo mejor que os puede haber pasado. – Me miró, luego miró a Jasper – No tengo 5 años, soy una mujer madura que no se rompe ante las alegrías de su familia, me duele que no confiéis en mi, sobre todo tú Edward. – Sus ojos mostraban decepción- Gracias por la cena Esme- fue hacia donde estaba mi madre y la abrazó.
- ¡Alice! – se levantó rápidamente de la mesa y fue a su lado- Llévame a casa.
- Bella, yo….- no me dejó hablar-
- Tú… tú… ¡Te callas! ¡Ya hablaremos tú y yo! ¿Está claro Edward Anthony Cullen?- me gritó. Miré como se iba hacia la puerta seguida por Alice, iba a seguirlas cuando mi madre me cogió del brazo.
- Ahora no Edward. – Negaba con cara triste- Os dije que os equivocabais- dijo susurrando.

Me recosté en la silla, puse mis manos en la cara, estaba avergonzado. Había fallado a Bella, y lo más triste de todo era que mi hermana la conocía mejor que yo. Debía haber hecho caso a mi instinto y haber sido sincero con ella. Ahora tenía que solucionar esto, tenía que explicarle el por qué habíamos actuado así, pero conociéndola seguiría enfada con nosotros por no confiar en ella. Esto iba a ser difícil, me quedaba una larga noche por delante.

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