Edward POV
Ya habían pasado dos días desde el ataque de Bella. Hoy comenzarían a retirarle la sedación para que fuera despertándose y poder comprobar las posibles secuelas del golpe que recibió en la cabeza.
Mi padre me dijo que en principio no parecía que tuviese ningún daño, que todas las pruebas que le habían realizado no mostraba nada fuera de lo normal, digo las pruebas que le realizaron porque a mí no me habían dejado ocuparme de su caso, decían que no era lo correcto, ¡Y un cuerno!! Lo que no era correcto es que yo no pudiese hacer nada, tenía que estar simplemente observando como los demás hacían lo debería estar haciendo yo por mi mujer.
Estos días habían sido los más difíciles de mi vida.
Después de salir de ver a Bella me encontré con toda mi familia en la sala de espera, mi madre estaba llorando, Alice fuertemente abrazada a Jasper, su cuerpo temblaba a causa de los sollozos, Emmett al verme salir se deshizo del abrazo de Rosalie, intentó levantarse de la silla de ruedas en la que estaba pero Rosalie no se lo permitió, me miró a los ojos, de los suyos no dejaban de salir lágrimas, y dijo:
- Yo… yo lo siento Edward, si hubiese sabido lo del bebé no le habría permitido que estuviese allí. - Cuando mencionó al bebé sentí un gran dolor en el pecho, debí hacer una mueca, porque él ahogó un sollozo, yo simplemente negaba con la cabeza, no quería escucharle.
- Edward, de verdad que lo siento… - insistía. – Yo debería…debería haber cuidado más de ella. - Ya no lo aguanté más y explote.
- ¡Sí Emmett!, ¡Maldita sea! Deberías haberla protegido - le gritaba a medida que me acercaba a él - ¡Era tú obligación! ¡Eres su superior! - llegue a su lado, mis lágrimas luchaban por salir, lágrimas de miedo, impotencia e ira. - ¡Ése es tu trabajo, joder! - En ese momento mi madre vino hacia mí, me abrazó y me dijo:
- Tranquilo pequeño, él no tuvo la culpa cielo - me susurraba a medida que me daba pequeños besos en la frente - Ha sido un accidente Edward, es su trabajo cielo. Tu hermano no tiene la culpa de nada. Sabemos que esto es muy difícil para ti, pero ahora no puedes cargar tu dolor contra todo el mundo, tienes que ser fuerte, tanto por ti como para Bella. Ella te va a necesitar más que nunca Edward, esto va a ser muy duro para ella. –
Cuando mencionó a Bella mi corazón se aceleró, tengo que pensar en ella, en cómo va a reaccionar ante esto, la reaparición de James en nuestras vidas, en el estado en el que está Charlie, y sobre todo en la pérdida del bebé. Respiré hondo en un débil intento de retomar el control que antes había perdido, levanté la cabeza del hombro de mi madre, ella me miró a los ojos queriendo cerciorarse de que si había entendido lo que ella me explicó, si me había tranquilizado. Asentí levemente, miré a mi hermano, el cual estaba abrazado a Rosalie llorando, me deshice del agarre de mi madre y me acerqué a él. – Lo siento Emmett, sé que no es culpa tuya, pero… -
- No Ed, tienes razón, yo.. – No le dejé continuar.
- No Em, tú no tienes la culpa de nada, ha sido un accidente. Siento haberme puesto así. -Alargó sus brazos y me abrazó fuertemente. Nos reconfortamos el uno al otro. Sabía que no podía culparle de nada, pero descargar mi ira con él era lo más fácil.
La sala de espera estaba sumida en un profundo silencio que fue roto por el sonido del teléfono de Alice.
Alice sacó el móvil, miró la pantalla y suspiró.
- ¡Hola Ness! - contestó apenada - Si verás… ha pasado algo Ness… ¿Puedes venir al hospital en lugar de ir directamente a casa de mis padres? Cuando llegues te cuento tranquilamente
- ¡Vale! Les esperamos en la entrada principal,
- Si, en cinco minutos, hasta ahora. - Cerró el teléfono.
- Era Ness, era una de las sorpresas que teníamos preparadas para esta noche- me contó triste.
Suspiré, Ness era amiga de Bella de la academia y hacía como seis meses que no se veían, la pareja de Ness, Heidi había sido destinada al sur de Florida y ella había pedido un permiso de un año para poder acompañarle.
Conocí a Ness hace aproximadamente un año, cuando llegó por sorpresa a casa de Bella. Venía hecha un mar de lágrimas, había peleado con Heidi a causa del traslado de ésta y fue en busca de consuelo y comprensión por parte de Bella.
Yo estaba acostumbrado a ver la relación que tenía Bella con mi familia, y verla interactuar con Ness me sorprendió. Le hablaba como si fuera su madre, haciéndole entender que el traslado de Heidi tenía que hacerse por el bien de su carrera y si de verdad le dolía separarse de ella durante una temporada lo que tenía que hacer era ponerle solución en lugar de llorar desesperada porque se tenían que separar, y así lo hizo, pidió un permiso de un año y se marcharon juntas a Florida.
Ellas se habían hecho amigas en la academia, Ness al igual que Bella, provenía de familia de policías y su mayor sueño era seguir con la tradición familiar. Fueron un apoyo mutuo durante ese largo año y una vez cada una estuvo en su destino mantuvieron el contacto todo lo que les era posible, intentaban verse al menos una vez al mes.
Desde luego Ness iba a ser una gran sorpresa para la boda, le dijo que no podían asistir porque Heidi estaba en una misión y ella tenía que presentarse a una entrevista para poder quedarse en Florida junto a Heidi. Por lo que puedo ver ahora era todo un plan para sorprender a mi niña.
Unos diez minutos después de la llamada, y que Alice y Jasper se fueran a buscar a Ness, aparecieron en la sala de espera de reanimación con los ojos completamente rojos. Ness vino directamente hacia mí, me abrazó fuertemente y se puso a llorar desconsoladamente.
- Lo si...ento… Ed…ward… - decía entre sollozos - ¿Qué vamos hacer ahora? ¿Seguro que está bien? Dime la verdad Edward ¿Alice no me miente, cierto? Ya sabía yo que teníamos que haber venido antes y no esperar hasta el último minuto para sorprenderla. -
- Tranquila Ness - le dije con un gran nudo en la garganta - Ella se pondrá bien, es muy fuerte, y lo sabes - le contesté limpiándole las lágrimas que corrían por sus mejillas.
- Lo sé - me dijo respirando hondo. – ¿Pero cómo ha podido pasar esto Ed?, se suponía que ése desgraciado debería estar pudriéndose en la cárcel y no…-
- Nessie cariño….- le llamó Heidi
- Lo sé, lo sé, es que....-
- Ya lo sabemos cielo - le decía a medida que la abrazaba reconfortándola, - ya verás cómo todo se soluciona, ya nos encargaremos de ello ¿De acuerdo?- ella simplemente afirmo con la cabeza mientras respondía a su abrazo.
Después de que Ness se tranquilizara nos sentamos en la sala de espera, mis padres intentaron convencerme de que debíamos irnos a casa a descansar un poco, que aquí no hacíamos nada pero yo me negué, no pensaba moverme de aquí.
Conseguimos convencer a Emmet de que él debía descansar, había sido también herido y tenía que recuperarse.
El primer día lo había pasado en la sala de espera, sólo me dejaron pasar a verla diez minutos por la tarde, no la pasaron a planta porque había tenido fiebre y no querían arriesgarse a que pudiese coger alguna infección. El sólo verla diez minutos en todo el día había sido muy duro, no entendía para que servía que yo fuera jefe de neurocirugía si no me permitían tener ciertos beneficios.
Alice se encargó de atrasar todo lo relacionado con la boda. En cuanto a la luna de miel, lo hice por teléfono, era una sorpresa que yo había planeado y no quería que Alice lo supiese, pensaba llevar a Bella de luna de miel en otro momento.
Charlie por suerte estaba estable, lo cual eran grandes noticias. Aunque seguiría en estado crítico las siguientes setenta y dos horas.
Hubo varias visitas en el Hospital. Varios compañeros de Bella y de Charlie, algunos de mis compañeros también pasaron a verme e interesarse por su estado.
Mis padres y hermanos, estuvieron conmigo la mayoría del tiempo. Alice además de ocuparse de aplazar todo lo relacionado con la boda, intentó localizar al resto de los invitados para comunicarles lo que había sucedido. Yo le estaba muy agradecido, no me veía con fuerzas para enfrentarme a la lástima y compasión de la gente, para mí era muy duro hacer frente a todo esto.
Pasé la noche en un incómodo sillón de la pequeña salita. Ya me sabía hasta cuantos desconchones de pintura había. Era difícil estar sentado sin hacer nada. Pasaban las horas. Paseaba de un lado a otro para que el entumecimiento de las piernas se pasara. La tensión me ya estaba pasando factura. Intenté dormir algo, pero cada vez que cerraba los ojos, veía a “mi niña” cubierta de sangre.
Ahora eran las siete de la mañana, hoy debería ser nuestro gran día, en esto estaba pensando cuando apareció mi padre con dos cafés.
- Si crees que estando aquí en ese estado vas a solucionar algo, estás equivocado hijo. -
No le contesté. Sabía que en el fondo tenía razón, debería haberme ido a descansar pero el irme a casa me resultaba imposible. Le alcé una ceja, de esa forma quería hacerme el desentendido.
- No te hagas el tonto conmigo Edward, te conozco, sé que estás agotado. Llevas más de treinta y dos horas sin dormir, apenas has comido, no hablemos de ducha, porque eso es evidente, - Me decía mirándome de arriba a abajo. – ¿No me vas a decir nada? -
- ¡Qué quieres que te diga!, No puedo irme de aquí, ¿Y si me necesita?, ¿Y si se despierta, y pregunta por mí y yo no estoy cerca? -
- Sabes que eso no es cierto hijo - dijo ofreciéndome el café. – Ella no va a despertar hasta que empecemos hoy a quitarle la sedación. Ha estado bien durante este tiempo, sólo ha presentado un poco de fiebre, lo cual es normal, dado la gravedad de sus heridas, pero debes estar fuerte para cuando ella se despierte. -
- Está bien lo intentaré, ¿contento? - le dije algo molesto.-
- No - decía moviendo negativamente la cabeza - Edward, sé que para ti es difícil, pero cuando ella despierte hoy te tiene que ver fuerte, eres el único apoyo que tiene. La conoces bien, sino ella se cerrará y así no vamos a solucionar las cosas.-
- De acuerdo. Más tarde iré a mi despacho, creo que tengo algo de ropa. Me ducharé y cambiaré. -
- Bien -dijo sentándose a mi lado. – Nadie mejor que tú sabe que el estado de Charlie es muy complicado. Tienes que preparar a Bella para lo que pueda pasar. Son muchas cosas las que le tienes que decir hijo. -
- Lo sé papá. Esto va a ser de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida. ¿Cómo le dices a la persona que amas que la única familia que tiene no sabes si se va recuperar?, ¿Cómo le dices que por culpa de un desgraciado has perdido al hijo que no sabías que ibas a tener?, No sé como lo voy a hacer. Sé que ella es fuerte, que va a poder con todo esto, pero también sé que muchas veces nos oculta lo que siente para no hacernos sufrir.
- No sé qué decirte, sólo sé tú mismo, nadie la conoce mejor que tú - me dijo palmeándome el hombro-
- ¿A qué hora la vas a pasar a planta?, Estoy deseando dejar este lugar.
- Voy a comprobar cómo ha pasado la noche. Si todo ha ido bien, en un par de horas estaréis en una habitación. Ahora ve a ducharte y a cambiarte. Tú madre y tus hermanos estarán a punto de llegar.
- Está bien papá, gracias por todo. – le dije.
Me levanté y fui hacia los ascensores con la esperanza de que Bella al despertar se tomara todas las noticias que tenía para darle de la mejor manera posible.
Esme POV
Sentada en la cocina con un café en las manos, no podía evitar pensar en que este día tendría que haber sido totalmente diferente. En lugar de absoluto silencio, deberían oírse los gritos de Alice por toda la casa dando órdenes a todo el mundo, diciéndole a Bella que no protestara tanto, que todo era por su bien, que se dejara llevar. Bella estaría haciendo muecas y mirando dónde podría esconderse para hablar con Edward por teléfono, para quejarse por lo que estaba sucediendo y reprochándole el hecho de no haberse fugado los dos solos a La Vegas. Pero en lugar de eso lo único que se escuchaba era nada, silencio.
Carlisle hace aproximadamente una hora que se fue para el hospital y Alice aparecerá por aquí dentro de poco a buscar a Ness y Heidi.
Aún puedo ver la cara de dolor de Carlisle cuando salió de dejar a Edward en reanimación.
Estábamos todos en silencio. Alice y Jasper estaban sentados en una de las sillas de la esquina, ella en su regazo. Hablaban en voz baja. Jasper susurrándole seguramente palabras de ánimo a Alice.
Rose y Emmett también estaban sentados mirándose el uno al otro, a Emmett le había costado tranquilizarse, no se explicaba cómo había podido pasar todo esto y él no haber podido hacer nada, se sentía culpable de lo que había pasado.
Yo me encontraba de pie, al lado de la puerta simplemente observándolos, mi familia era hermosa, la más hermosa que nunca me podría imaginar. Estaban todos muy unidos, lo que le sucedía a uno, le afectaba a todos.
Ahora estábamos pasando un momento muy difícil. Bella era la persona que nos complementaba a todos, la que sabía calmar la hiperactividad de Alice, devolver las bromas de Emmett, y sobre todo completar la solitaria vida de Edward.
Mi Edward…, siempre intentando destacar en su trabajo, queriendo superarse en todo. Y lo único que necesitaba era a una persona a su lado que le hiciera ver que él ya era perfecto como es.
Daba gusto verles juntos, se complementaban perfectamente. Edward la miraba con adoración y la mirada de Bella no podía irradiar más amor hacia mi hijo. Y ahora su futuro se les complicaba un poco, porque sé que esto no es nada más que un pequeño bache en su camino.
Estaba pensando todo esto cuando sentí la inconfundible mano de Carlisle en mi hombro. Me giré para mirarle. Sus ojos estaban llenos de tristeza. Se aclaró la garganta para llamar la atención de todos.
- Os tengo que decir algo a todos. Esto va a ser muy difícil para Edward el contároslo –Alice se levantó alarmada-
- ¿Qué es lo que pasa papá? ¿Bella está más grave de lo que nos habéis dicho verdad? – le preguntaba a su padre con lágrimas en los ojos-
- Bella no está grave cariño – le dijo dulcemente-, es sólo que hay algo que no sabíamos.
- ¿De qué se trata papá?, -preguntó Emmett visiblemente nervioso-
- A ver como os lo cuento,-decía pasándose una mano por el pelo-, Edward y Bella iban a ser padres. Bella ha perdido el bebé a causa de la caída.
Me lleve la mano a la boca intentando de este modo ahogar el sollozo que quería salir. Carlisle, me abrazó fuertemente. Escuchaba el llanto de Alice y los demás. No podía creer lo injusta que era la vida. Cómo alguien podía estropear la vida de alguien sólo por maldad. Mi Bella, mi dulce Bella ya había pasado por mucho a lo largo de su vida, y ahora esto ¿Cómo va a superar la pérdida de un bebé?, tendría que hacer todo lo necesario para que mis hijos fueran felices.
En ese momento Edward entró con cara derrotada en la sala.
- ¿Mamá?, ¿Estás en casa? – la voz de Alice me saco de mi recuerdo-
Bella POV
Dolor.
Oscuridad.
Frío. Tengo frío, mucho frío.
Me cuesta respirar. No puedo moverme. ¿Dónde estoy?
Intento recordar. Nada. Escucho a ver si el ruido me resulta familiar. ¡Mierda! Me duele la cabeza.
Intento mover las manos, nada. ¿Y si intento abrir los ojos? Nada. ¡Joder! Estoy muerta. Pero si estuviese muerta no me dolería nada ¿No?
¡Céntrate Isabella! A ver lo último que recuerdo es….. ¡A si!, fui a comer con Edward al bar de Sam. Bien. Luego me peleé con mi padre y Emmett porque no me dejaron acompañarlos a la cárcel de Port Ángels….
De golpe vinieron a mí una serie de imágenes
¡Isabellaaaaa!!! que gusto verte al fin!! te dije que terminaba todo lo que empezaba!!
Ruidos a ambos lados del callejón.
Una sombra en la escalera.
La figura de James al final de la escalera sonriendo de forma burlona.
La voz de mi padre diciendo “Tú" con sorpresa, un disparo.
Un fuerte golpe en mi estómago.
Caer.
“Todo llega Isabella" …
Comencé a escuchar unos pitidos. Una puerta abriéndose. Pasos acelerados que venían hacia donde yo me encontraba.
- ¿Qué es lo que pasa papá? – preguntaba Edward preocupado- Mi Ed está aquí, quería llamarlo, pero no podía-
- No lo sé Edward, creo que se está despertando, o simplemente tenga una pesadilla – ese era Carlisle-
- ¿Crees que despertará pronto?- le preguntó- en ese momento sentí que alguien me cogía la mano-
- No tardará mucho, los efectos de la sedación durarán como mucho una hora más.
- Bien, entonces me quedo aquí. Les dices a los demás donde estoy ¡De acuerdo!
- Bien. Voy a ver si consigo retenerlos un rato – después los pasos de Carlisle y la puerta cerrarse-
Sentía la mano de Edward, acariciando dulcemente mi cara. La cama se hundió en el lado derecho, creo.
- ¡Vamos cielo! Vuelve conmigo. ¡Te echado tanto de menos! Nadie me regaña como tú – su voz se notaba acongojada- Tienes que despertar pronto, nos tienes a todos muy preocupados. Emmett no deja de quejarse de que “su hermanita” debe estar deseando regañarle – sentía algo mojaba mi cara- No sabes el miedo que he pasado cariño- me decía llorando- pensaba que no podría volver a verte, hablar contigo, acariciarte, sentirte – ahora sentí un dulce beso en mis labios, los cuales estaban deseando decirle que estaba ahí con él, cuanto le quería y que no llorase-
Su respiración se fue calmando, iba a la par que la mía. No sé cuánto tiempo pasó y escuche de nuevo la puerta abrirse.
- Ed, ¿Puedo pasar? – Alice, ya sabía yo que mi amiga no tardaría en venir-
- ¡Claro pasa!- le contestó en apenas un susurro-
- ¿Cómo está? ¿Sigue dormida?- también hablaba bajito-
- Si, papá dijo que despertará en más o menos una hora- se escuchó un suspiro-
- ¿Cómo lo vamos a hacer Ed? ¿Cómo le vamos a contar todo lo que ha pasado? – ¿De qué están hablando?
- No lo sé Alice. Tengo miedo de su reacción, tiene que recuperarse, y no sé hasta qué punto le afectará todo esto – pero… porqué no puedo hablar, Tengo que preguntarles de qué están hablando-
- Tenemos que decírselo, es fuerte y podrá con ello.
- Lo sé. Pero… ¿Cómo lo hago Alice? ¿Cómo le digo que su padre está en estado crítico y no sabemos si se va recuperar? ¿Cómo le explico que por culpa de ese desgraciado hemos perdido al hijo que no sabíamos que íbamos a tener? – No pude escuchar más-
¡Queeeeee! Esto no puede ser verdad, seguro que estoy soñando.
¡Vamos Estúpida Isabella despierta!
¿Qué le pasa a mi padre? Tengo que despertar. Edward me tiene que contar que es lo que ha pasado.
¿Qué es lo que ha dicho de un hijo? Un hijo…. Íbamos a tener un bebé.
Empecé a sentir un dolor en el pecho, la garganta me dolía, sentía mis ojos húmedos, me costaba respirar. Las máquinas comenzaron a pitar de nuevo. Intenté mover mis labios.
- ¿Ed…Edward…? , por fin lo conseguí.
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